La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde advirtió que la deuda global ha alcanzado un nuevo récord, situándose en 182 billones de dólares.

“La deuda global —ambas, la pública y la privada— ha alcanzado un récord histórico de 182 billones de dólares, casi 60 % por encima de la registrada en el 2007”.

En un discurso pronunciado en la sede del organismo, en Washington, a una semana del arranque de las Reuniones Anuales, la directora gerente del FMI explicó que después de una década de condiciones financieras “relativamente fáciles”, los niveles de la deuda han alcanzado nuevos máximos en economías avanzadas, emergentes y en países con ingresos bajos.

Las economías emergentes y en desarrollo están ya sintiendo la presión a la vez que se ajustan a la normalización monetaria en el mundo avanzado”, apuntó.

Este contexto, según Lagarde, ha dejado a los gobiernos y las compañías de alrededor del mundo más vulnerables ante un endurecimiento de las condiciones financieras.

Lagarde alertó, además, de que este proceso de ajuste “podría ser todavía más desafiante” si se acelera de manera inesperada, lo que podría causar correcciones de los mercados, fuertes movimientos de los tipos de cambio y un mayor debilitamiento de los flujos de capital.

De acuerdo a las estimaciones del FMI, las economías emergentes -excluyendo China- podrían afrontar potencialmente una deuda de hasta 100,000 millones de dólares.

Menor crecimiento

Por otra parte, Lagarde expuso que el crecimiento mundial de la economía será menos brillante que el previsto en abril y julio, ante la materialización de riesgos como el efecto que ya tienen políticas proteccionistas sobre los planes de inversión.

Expuso que es imprescindible evitar que la retórica proteccionista de las principales economías se transforme en la nueva realidad en forma de barreras comerciales.

Sin precisar las nuevas tasas esperadas de crecimiento mundial, la directora gerente del FMI sostuvo que Estados Unidos seguirá creciendo fuertemente apoyado por la expansión fiscal procíclica y condiciones financieras cómodas.

No obstante, advirtió que esta expansión fiscal puede convertirse en un riesgo para el mediano y largo plazos.

Según la directiva, otras economías avanzadas, que son también motor de crecimiento mundial, muestran signos claros de desaceleración. Se trata de la Eurozona y Japón.

De acuerdo con las expectativas del Producto Interno Bruto (PIB) más actuales del fondo, divulgadas en julio, la expansión de la economía mundial sería de 3.9% para este año y el próximo. Mientras las perspectivas de crecimiento para Estados Unidos se sostuvieron en 2.9% para el 2018 y 2.7% para el 2019, tal como estaban en abril.

En el discurso, Lagarde explicó que una escalada del proteccionismo afectará a las inversiones y a la industria manufacturera a medida que la incertidumbre crece.

La funcionaria enfatizó que las economías emergentes enfrentan importantes presiones por el fortalecimiento del dólar y el endurecimiento de las condiciones de los mercados financieros. Destacó que “muchas de ellas están enfrentando salidas de capital”.

“Para ser clara: no estamos anticipando un contagio financiero, de hecho estamos lejos de verlo entre mercados emergentes, pero sí debemos mantener la posición de alerta, pues las condiciones financieras y económicas están cambiando rápidamente”.

Previamente, el FMI divulgó un reporte titulado “Revitalizar al comercio, para un crecimiento inclusivo”, que elaboró junto con expertos del Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, donde consignaron que “las tensiones comerciales inusualmente altas” amenazan las oportunidades garantizar un crecimiento económico mundial más dinámico, favorecedor de la inclusión. (Con información de  Yolanda Morales)