La deuda estatal creció al menos cinco veces más que las participaciones (Ramo 28) que recibieron los gobiernos subnacionales en el sexenio presidencial de Felipe Calderón, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Los pasivos de los 31 estados y el DF pasaron de 160,093 millones de pesos en diciembre del 2006 a 406,765 millones en septiembre del 2012, la última cifra disponible que tiene la dependencia, lo que representó un crecimiento real de 97 por ciento.

Los recursos del Ramo 28, que representan alrededor de 40% del gasto federalizado que perciben las administraciones locales, aumentaron de 329,337 a 494,014 millones de pesos en diciembre del 2012; es decir, un incremento real de 16.24 por ciento.

Esas transferencias no están etiquetadas, por lo que los estados pueden hacer libre uso de ellas para lo que a sus fines convenga , informó el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados en un análisis.

El incremento acelerado de cinco a uno en de los pasivos sobre las participaciones recobra especial importancia si consideramos que estas últimas son, en muchos de los casos, el aval de pago. Al tercer trimestre del año pasado, las obligaciones financieras representaban 80.6% de los recursos del Ramo 28, un nivel histórico.

DISTRIBUCIÓN DEL PASTEL

Con excepción de Tabasco y el Distrito Federal, el resto de los estados mostró un aumento en sus participaciones durante la anterior administración presidencial. Campeche fue el ganador, al recibir una bolsa superior en 56 por ciento. Le siguieron Guerrero (34.4%), Oaxaca (28.8%), Hidalgo (27.9%) y Puebla (25.4 por ciento).

En contraste, la ciudad de México y Tabasco mostraron una baja de 3.15 y 0.95%, respectivamente. En todos los casos fue en términos reales.

LES TOCA MENOS DE LO ESPERADO

El año pasado, las participaciones ascendieron a 494,014 millones de pesos, lo que representó una contracción de 10,854 millones de pesos menos con respecto a lo programado en el Diario Oficial de la Federación (504,868 millones). Lo anterior representó una baja de 2.15 por ciento.

Con excepción de Sonora, Querétaro, Tabasco y Campeche, el resto de las entidades recibió menos de lo programado. El perdedor fue Nayarit, que captó 5.95% menos, equivalente a 313 millones de pesos. Le siguieron Chihuahua, con una baja de 4.99%; Baja California, con 4.83%; Sinaloa, con 4.27%, y Zacatecas, con 4.12 por ciento.

De acuerdo con el titular de la Unidad de Planeación Económica de la SHCP, Ernesto Revilla, los menores recursos se compensaron con la habilitación del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF).

Este Fondo, que justamente se creó para ahorrar cuando los precios del petróleo son altos y hacer ahí un ahorro para cubrir las participaciones de los estados y municipios, se utilizó en el 2012 por un monto de 12,200 millones de pesos que cubre completamente la caída de las transferencias federales , afirmó.

Con respecto del 2011, las participaciones cayeron 0.6%, lo cual -según la SHCP- obedeció a que la Tenencia dejó de ser un impuesto federal.

Quitando ese efecto, los recursos de esa partida crecieron más de 2 por ciento. Por dicho gravamen, que se derogó el 1 de enero del 2012, se registraron remanentes por 2,300 millones de pesos.

CÓMO SE REPARTEN

De acuerdo con Flavia Rodríguez, directora de Finanzas Públicas de aregional, las participaciones se dividen en dos grupos: participaciones como tales y los fondos, que se otorgan por incentivos y convenios celebrados con la Federación. El Fondo General de Participaciones (FGP) es el más importante, al representar entre 75 y 80% de los recursos.

El porcentaje del crecimiento del FGP que le corresponde a cada entidad es una suma ponderada de tres coeficientes, siendo el más importante el que representa el crecimiento del Producto Interno Bruto Estatal, que tiene un peso de 60%, mientras que el incremento de la recaudación local y su nivel son ponderados con 30 y 10%, respectivamente.

fernando.franco@eleconomista.mx