La deuda, como porcentaje de las participaciones federales (Ramo 28), al menos se duplicó en 14 de las 32 entidades federativas del país durante el último sexenio presidencial, según cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

De diciembre del 2006 a septiembre del 2012 (últimos datos disponibles de la dependencia), los pasivos de Coahuila pasaron de 420 a 36,510 millones de pesos. Sus obligaciones financieras hace seis años representaban 5.2% de sus participaciones. Sin embargo, al tercer trimestre del 2012, se dispararon a 298.7%; es decir, 57 veces más. Bajo este tenor, si la administración local decidiera pagar sólo con capital de ese rubro, requeriría de tres años para liquidar su saldo.

A Coahuila le siguieron Zacatecas, cuya relación (endeudamiento/Ramo 28) aumentó de 5 a 70.7%, esto es, 14 veces más, y Chiapas, que mostró un incremento de 6.8 a 70.6%; es decir, 10 veces más.

El top 14 lo complementan: Tamaulipas, Nayarit, Quintana Roo, Veracruz, Michoacán, Tabasco, Morelos, Guanajuato, Aguascalientes, Yucatán y Oaxaca.

En promedio, los pasivos estatales pasaron de 48.7% del Ramo 28 en diciembre del 2006 a 80.6% en septiembre del 2012, un nivel histórico en el país.

REDUCEN MARGEN DE MANIOBRA

De acuerdo con Carlos González, socio de Finanzas Públicas Locales del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), una de las mejores formas para medir el nivel de endeudamiento de los gobiernos subnacionales es la proporción que existe de éste con respecto a sus participaciones.

En ese sentido, comentó que el incremento acelerado de las obligaciones financieras como proporción de los recursos del Ramo 28, que representan alrededor de 40% de los ingresos netos de las administraciones locales, refleja la velocidad a la que se han endeudado los estados durante los últimos años.

Destacó que los gobiernos estatales tienen un nivel relativamente elevado de deuda cuando sus pasivos superan 100% de sus participaciones. Al llegar a ese punto –acotó-, comprometen de manera importante su margen de maniobra, al dejar pocos recursos a la inversión productiva.

Según información de la Secretaría de Hacienda, al 30 de septiembre del año pasado, ocho entidades se encontraron en esa situación. Se trata de Coahuila (298.7%), Quintana Roo (225.4%), Nuevo León (186.2%), Chihuahua (124.1%), Nayarit (115.8%), Veracruz (111.6%), Michoacán (101.5%) y Sonora (100.3 por ciento).

El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, Jesús Sánchez, advirtió que las generaciones futuras serán las más perjudicadas de esta situación debido a que los gobiernos locales –para hacer frente a sus pasivos- deberán recurrir en un futuro a un mayor cobro de impuestos o a recortar inversión de capital, lo cual se traducirá en menores empleos para el país.

Eso sin contar, refirió Flavia Rodríguez, directora de Finanzas Públicas de Aregional, que parte de esos recursos ya están comprometidos para liquidar el servicio de la deuda contratada y las necesidades de gasto corriente, cuya tendencia es creciente.

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