Los ministros de Finanzas de la eurozona están preocupados por la rápida devaluación de la moneda común, castigada por el elevado endeudamiento de los estados miembros.

Las bolsas y el euro mantuvieron ayer las pérdidas de la semana pasada.

Más moderadas en el caso de los mercados bursátiles, pero fuertes en cuanto a la moneda única, que ha marcado un nuevo mínimo en los últimos cuatro años al cambiarse por primera vez desde el 2006 por debajo de 1.23 dólares.

Jean-Claude Juncker, jefe de los Ministros de Finanzas, explicó que el nivel que ha marcado la tasa de cambio actual no es preo­cupante, sino la velocidad que ha alcanzado en su descenso y la volatilidad.

Las persistentes dudas sobre la crisis fiscal y el recelo de los inversionistas frente a todo lo que cotice en euros en especial Grecia, España y Portugal, pese a un plan inédito de 750,000 millones de euros acordado la semana pasada junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para rescatar a los países de la eurozona con apuros fiscales.

En las últimas semanas, esos temores han pesado en la moneda común, que ha perdido 19% de su valor desde diciembre.

El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schauble, hizo un llamado a sus socios para reducir los déficit y reforzar el Pacto de Estabilidad, que fija el nivel máximo de déficit público de los estados miembros en 3% de su PIB.

Analizan Deuda pública

Al respecto, Juncker comentó que hay que ver en qué medida esa disposición podría hallar la adhesión general de todos y que se hará para reducir el nivel de la deuda pública en Europa.

Por su parte, el austriaco Josef Proy dijo que se debe actuar con mucha más determinación para reducir el déficit y que se presionará a Portugal y a España para que saneen sus cuentas.

Los ministros de Finanzas de la zona euro examinaban estas medidas ayer y hoy harán lo mismo los del conjunto de la UE, integrada por 27 países.

El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, pidió a los europeos aprovechar la crisis actual para remodelar sus instituciones y fortalecer el euro, que por el momento carece de un entorno económico que lo haga viable en periodo de crisis .