Será en el segundo trimestre del año cuando México registrará la mayor caída del PIB, de 34%, un desplome que traerá ya el impacto del súbito cierre de actividades económicas para limitar el contagio del Covid-19, estimó Bank of America Securities.

Este derrumbe de la maquinaria productiva mexicana durante el periodo de abril a junio reflejará en pleno la contracción de la demanda externa, la caída del precio del petróleo y el choque local de las medidas para desacelerar la curva de la pandemia, matizaron en un reporte.

En un análisis extenso que identificaron como Mexico Economic Watch (Reloj Económico de México), Destacaron desde el inicio que “el PIB presentó un quinto trimestre consecutivo en contracción”, y sostuvieron su expectativa de una recesión anual de 8% en todo el 2020.

“La estimación oportuna del PIB en el primer trimestre extendió y profundizó la recesión en que se encuentra México desde el primer cuarto del año 2019”, sentenciaron, y destacaron que la caída del PIB en los primeros tres meses de este año fue encabezada por la caída del sector servicios y de la industria.

Este desplome del PIB en el segundo trimestre estará directamente relacionado también con la profunda caída del PIB de Estados Unidos, que anticipan en 30% en el periodo abril-junio.

BofA Securities es el segundo banco de inversión que pronostica un desplome de ese tamaño. De hecho, estimó desde el 29 de abril una caída vertical aguda de 34.4% en el PIB durante el segundo cuarto del año. Pronóstico que revisó ligeramente esta semana, al ubicar la caída estimada en 31.7%, que es congruente con su estimación de una contracción de 6.2% en todo el 2020.

Sin estímulo, la caída es libre

En el análisis de BofA Securities, el economista en jefe para México, Carlos Capistrán, explicó que, mientras más dure la emergencia, se complicará más la situación económica. De ahí la relevancia de la respuesta fiscal a esta incertidumbre.

El pasado 24 abril, el estratega explicó que la caída del precio del petróleo impactaría en las finanzas públicas, e insistió en que sin estos recursos es menor la probabilidad de que, en algún momento, el gobierno cuente con recursos para apoyar a las empresas generadoras del empleo en el país.

Luego, destacó que, sin un cambio en las políticas públicas que apuntale la estrategia del sector salud y otro que amortigüe el impacto económico del Covid-19 en las empresas, se mantendrán los riesgos a la baja.

Respuesta fiscal sin impacto

En el documento, el economista de BofA detalló que la respuesta del gobierno mexicano hasta ahora no amortigua el golpe, ya que las medidas fiscales divulgadas hasta el momento son inferiores a 1 por ciento.

Apenas el 1 de mayo, el economista en jefe para BNP Paribas en México, Joel Virgen, explicó que los inversionistas extranjeros se mantienen desconcertados porque no ven apoyos fiscales más decididos en México para contrarrestar el impacto económico y humano del Covid-19.

El especialista de BNP Paribas advirtió que el paquete de estímulo fiscal que está aplicando México “desdibuja no sólo en los esfuerzos de países en Latinoamérica, sino entre sus pares del bloque emergente”.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional, al ordenar a los países en función del estímulo fiscal que aplican sus gobiernos para combatir los efectos económicos de la pandemia, ubicó a México en el sitio 189, de un universo de 193.

ymorales@eleconomista.com.mx