El 85% de los países en América Latina y el Caribe son considerados de ingresos medios. Esta condición, en términos económicos, representa que sus desafíos para el desarrollo y la cooperación internacional son mayores que los que enfrentan países de ingresos altos. Este fue el tema de debate en la reunión de alto nivel sobre los países de renta media el 4 de diciembre del 2018 en Nueva York convocada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las desigualdades estructurales, los problemas en el sistema tributario, mal manejo de la deuda pública y baja productividad son algunas de las “trampas de los países de ingreso medio”, destacó la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el think tank de la ONU para la región) en el documento Desafíos de los países de renta media en la cooperación para el Desarrollo Sostenible.

Además de la vulnerabilidad de las economías latinoamericanas provocada por la turbulencia e incertidumbre global, los países de ingresos medios tropiezan en la aplicación de políticas que no les permiten saltar al desarrollo, imposibilitando el crecimiento económico en el largo plazo.

De acuerdo con el informe de la Cepal, encabezada por Alicia Bárcena, algunas de las trampas que alejan a países como México de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible son:

  1. Poco espacio fiscal

Se tributa poco y mal y persisten niveles considerables de evasión fiscal y fondos ilícitos, dicta el informe. La carga tributaria en México durante el 2016 representó apenas 17.4% del PIB total, una proporción de las más bajas, sólo superando a Guatemala (12.4%), República Dominicana (13.7%), Panamá (16.2%), Perú (17.1%) y El Salvador (17.3%), siguiendo sus cifras.

Esta carga tributaria nacional está 16.9 puntos porcentuales por debajo de la media para la OCDE (34.3%) y 5.4 puntos porcentuales por debajo de la media para América Latina y el Caribe.

La carga tributaria no es el único problema, en la región se presentan niveles importantes de evasión y elusión fiscales. En América Latina los impuestos evadidos durante el 2015 fueron equivalentes a 6.7% del PIB.

Otro problema por atender son los flujos ilícitos. Según el informe, para el 2015 las salidas financieras ilícitas por no facturar el comercio fueron equivalentes a 1.5% del PIB de la región.

  1. Brechas estructurales

La desigualdad es otra de las trampas en las que hay que poner atención. Alicia Bárcena mencionó en la conferencia que “El PIB per cápita no refleja las brechas estructurales y no debe ser el criterio de asignación para el financiamiento”.

Los países de América Latina han logrado disminuir la Tasa de Pobreza, sin embargo, no se ha avanzado en materia de distribución de ingresos. De acuerdo con la presentación de la Cepal, la concentración de los ingresos (medida a través del Coeficiente de Gini) persiste en cifras desfavorables.

En México, el Coeficiente es de 0.43 (Banco Mundial, 2016). En una escala del 0 al 1 donde 0 es ausencia de desigualdad y 1 es desigualdad total. Para algunas economías similares de Latinoamérica la cifra es 0.47 (Chile) y 0.43 (Perú).

  1. Manejo de la deuda

El financiamiento es otra de las grandes trampas para el desarrollo de los países de ingreso medio, considera el reporte. No sólo porque la expansión de la deuda pública en estas naciones se hace para gasto corriente o costos financieros de la deuda, sino también porque limita también el espacio fiscal para inversión productiva.

El informe presenta la comparación de la deuda pública como porcentaje del PIB en los países de la región. En México representa aproximadamente 46% del PIB, nivel que supera en 9 puntos porcentuales la media de la región (37 por ciento). El país con la deuda más baja como proporción de su PIB es Paraguay, con un nivel de 19 por ciento.

La propuesta: un enfoque de cierre de brechas estructurales

El nuevo paradigma implica una reconstrucción en la que la cooperación entre países de ingreso medio se enfoque en criterios y métricas más adecuadas con el desarrollo y no sólo con el crecimiento económico.

La Secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, aseguró que esa trampa requiere de la implementación de políticas y estrategias de desarrollo que enfrenten las brechas y obstáculos estructurales que impiden a los países de ingreso medio alcanzar un crecimiento inclusivo y con mayor igualdad.

“Por eso en la Cepal hemos propuesto el enfoque de cierre de brechas estructurales, que constituye un marco alternativo para organizar la lógica del sistema de la cooperación para el desarrollo, que actualmente se basa en el ingreso per cápita, lo que determina la colocación de flujos de asistencia oficiales”, dijo.

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