De diciembre del 2006 a marzo de este año, la captación de Inversión Extranjera Directa (IED) y remesas a lo largo de la República Mexicana distó de ser homogénea; sin embargo, hay cuatro entidades que vieron favorecidas sus arcas con el arribo de divisas en ambos rubros y, en contraste, existen cinco que fueron poco beneficiadas.

El Distrito Federal (DF), Jalisco, Estado de México y Michoacán son los cuatro gobiernos locales que figuraron en el top 10 de la recepción de IED y remesas en lo que va de la actual administración, según cifras de la Secretaría de Economía y el Banco de México.

La IED durante el periodo fue por 119,388 millones de dólares. En conjunto, las cuatro entidades concentraron 62 por ciento. El DF se ubicó en la primera posición, al obtener 52 de 100 dólares que ingresaron por dicho concepto. El Estado de México se colocó en el cuarto lugar, con 4.71% del total; Jalisco en el séptimo, con 3.20%, y Michoacán en el décimo, con 1.41 por ciento.

En lo que se refiere a remesas, éstas ascendieron a 121,807 millones de dólares. En primer lugar se ubicó Michoacán, con 9.79% del monto neto; en tercero Jalisco, con 7.97%; en el cuarto el Estado de México, con 7.87%, y en el noveno el DF, con 4.55 por ciento.

En contraste, las entidades menos favorecidas fueron: Tlaxcala, Colima, Tabasco, Yucatán y Campeche. Las cinco aparecen en los últimos lugares de recepción de inversión y remesas.

LAS FAMILIAS SIN REMESAS

De acuerdo con especialistas consultados por El Economista, las entidades que se encuentran en los niveles inferiores, tanto en remesas como en IED, someten a sus poblaciones más pobres a un doble frente de descobijo en el bienestar económico.

El investigador del Servicio de Estudios Económicos del Grupo BBVA, Juan Luis Ordaz Díaz, comenta que aunque las remesas significan porcentajes importantes en algunos estados –principalmente Michoacán, Guanajuato y Jalisco, donde representan alrededor de 8% del Producto Interno Bruto local-, el principal impacto se percibe en las economías familiares.

Añade que aunque la bolsa total de remesas de paisanos en el extranjero es importante, éstas vienen a solventar la ausencia de un sueldo en México. Así, contribuyen a un crecimiento en el poder adquisitivo de las familias más marginadas y a un posible ascenso social, sin representar un mayor cambio en el nivel macro.

DOS CARAS DE LA INVERSIÓN

Por su parte, Manuel Valencia, director de los Programas Académicos de la licenciatura en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey, comenta que, a diferencia de los estados tradicionalmente pobres, en las entidades con mayor desarrollo económico, social e infraestructural, llegan inversiones de carácter recurrente, es decir, capital que acompaña a inversiones ya asentadas en los estados, tal como la proveeduría o ampliación de operaciones.

En cambio, a las entidades con un menor desarrollo, además de arribar menor capital extranjero, éste llega en calidad de exploración y de apertura de mercado, el cual viene acompañado de niveles superiores de cautela e incertidumbre.

Esto incide en que el factor extranjero no impacte de forma profunda en las economías empobrecidas y el efecto sea superficial a la generación de unos cuantos empleos.

Ambos expertos coinciden en la necesidad del fortalecimiento de la oferta laboral mexicana para dar empleo a los migrantes y el fomento al consumo interno mediante el apoyo a los empresariados locales para movilizar la riqueza entre la gente.

Del 2008 al 2010

GUANAJUATO, EL MAYOR PROVEEDOR DE MIGRANTES

De las 32 entidades federativas del país, Guanajuato es el estado origen de la mayoría de los migrantes mexicanos que parten a Estados Unidos, de acuerdo con estimaciones del Servicio de Estudios Económicos del Grupo BBVA.

Según la institución financiera, entre el 2008 y el 2010, más de 10% del total de los paisanos que cruzaron el Río Bravo provino de Guanajuato. A éste le siguen Michoacán, Jalisco, Estado de México, Puebla y Oaxaca, con una participación de entre 5 y 10 por ciento.

En un rango medio, representando cada uno entre 3 y 5%, se sitúan los estados de Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Veracruz y Guerrero. El destino principal de los migrantes mexicanos es California, en Estados Unidos, a donde se dirige cerca de 20% del total de estos viajeros.

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