El desempleo bajará en España al 19% a finales del 2012, pese a que la economía crecerá este año un 1% y un 1.5% el próximo, gracias a las exportaciones y la recuperación progresiva del consumo interno, según la OCDE.

En su Informe Perspectivas Económicas, la OCDE vaticina una "lenta" disminución del paro, que debería bajar del más del 21% actual a alrededor del 19% a finales de 2012 y que debería acentuarse cuando entren en vigor las reformas del sistema de negociación colectiva que actualmente discuten los agentes sociales.

Pese a estas cifras alentadoras, que permiten vaticinar que lo peor ha pasado, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Angel Gurría, aseguró que todavía no se puede decir que el país haya salido de la crisis.

"La principal prueba de si hemos salido o no hemos salido de la crisis será la caída del desempleo, en particular entre los jóvenes, que es el doble del promedio de los países de la OCDE", dijo Gurría a la prensa.

"De lo que se trata es de ir bajando el paro de manera sostenible, no se trata de gastarle un poco un año y bajarlo artificialmente y que esto no se sostenga. Tiene que venir acompañado de la recuperación del crecimiento y ciertas políticas específicas con objeto de poder apoyar la recuperación de los empleos", aseguró.

En cuanto el crecimiento del PIB, la OCDE prevé un avance del 1% este año y del 1.5% el próximo, menos optimista que el gobierno socialista que vaticina que el país crecerá un 1.3% y un 2.3%, respectivamente.

Estos datos son muy inferiores a los de la zona euro cuyo crecimiento se situará tanto éste como el próximo año, en torno a un 2% del PIB.

En el primer trimestre de este año, la economía española creció un 0.3% gracias al tirón de las exportaciones tanto a la zona euro como a América del Sur y otras economías emergentes, así como la recuperación industrial y los ingresos del turismo apoyado por los de los de la exportación de servicios.

Uno de los motores de la recuperación, el consumo interno, sigue bajo mínimos, afectado por los altos precios del petróleo que ha llevado la inflación al 3,5% en abril, y la contención salarial.

Aunque esto, dice el informe, reforzará la "competitividad del país" y permitirá reducir la balanza de pagos corriente, lo que repercutirá sin duda en mayores inversiones externas.

Por otra parte, el mayor dolor de cabeza actualmente para el gobierno socialista español, que el pasado domingo sufrió un enorme castigo en las urnas tras más de dos años de crisis y draconianas medidas de rigor, es el déficit público.

Según la OCDE, que celebra en París su 50 aniversario, el déficit presupuestario pasará del 9.2% del producto interno bruto registrado en 2010, al 6.3% este año y al 4.4% en 2012, "esencialmente por el efecto de las medidas de reducción de gastos".

Algunos de los recortes en los gastos previstos para 2012 deben ser precisados todavía y el gobierno "debería estar preparado para adoptar otras en caso necesario", alerta la OCDE.

La gran sombra que se cierne sobre el conjunto de la economía son las altas tasas que el gobierno tendrá que pagar por refinanciar la deuda, predice la organización, en particular en el caso de una eventual reestructuración de la deuda en la zona euro, en particular en Grecia.

RDS