El Decano de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico), Subgobernador Javier Guzmán Calafell, fue el único de los cinco miembros que votó por mantener sin cambio la tasa de fondeo, en 8.25%, revelan las minutas del anuncio monetario de agosto.

“El efecto combinado de diversos factores hace inconveniente relajar la postura de política monetaria”, consignó.

Y puntualizó los tres inconvenientes que encuentra, donde destaca que “no se cuenta en este momento con información sobre la política fiscal para 2020, insumo fundamental para la conducción de la política monetaria”.

Citó al componente de la inflación subyacente, que dijo “se ha mantenido elevado durante un periodo prolongado y no muestra indicios de una reducción”; y destacó que la disminución de la tasa implica sorprender al mercado, lo que da lugar al riesgo de una reacción adversa y de hacer confusa la política de comunicación del Instituto Central”.

Su argumento no fue suficiente para detener la decisión por mayoría del recorte que llevó a la tasa a un nivel de 8%, pero dejó claro que “en un entorno de elevada incertidumbre externa e interna, y en el que la percepción de riesgo país se ha incrementado significativamente, el banco central debe extremar precauciones en virtud del riesgo de turbulencia en los mercados financieros”.

En la relatoria se observa que uno de los miembros considera que “la economía está cerca de una recesión”, lo que sumado a la inflación por debajo del límite superior en el intervalo de variabilidad, refleja que la postura monetaria actual “es altamente restrictiva no solo relativamente a otras economías sino también en términos absolutos”.

Y mencionó que la Junta de Gobierno debería también tomar en cuenta en sus decisiones los efectos de la evolución de la actividad económica.

Pemex, perdería grado de inversión

Nuevamente la situación financiera de la petrolera estatal Pemex, se situó como uno de los temas torales en la discusión de los miembros de la Junta.

Uno de los banqueros centrales dijo que “no puede descartarse que Pemex pueda perder relativamente pronto el grado de inversión”.

No obstante, matizó que esto no debería dar lugar a movimientos desordenados en los mercados considerando que una parte importante del mercado ya ha descontado esta posibilidad.

La mayoría coincidió que la situación de Pemex continúa representando un factor de riesgo y afirmaron que el plan de negocios anunciado a mediados de julio no ha logrado restablecer la confianza en sus perspectivas financieras debido a las dudas sobre la viabilidad de aumentar la producción de crudo.

Otro más, mencionó que “el programa de rescate de Pemex exige en el corto y mediano plazo, el apoyo continuo e imprescindible del gobierno federal, que se encuentra en una posición fiscal sumamente restringida”.