El riesgo de que Grecia se declare incapaz de pagar su deuda queda descartado gracias al acuerdo alcanzado el martes sobre un segundo plan de ayuda al país heleno, aseguró el presidente de la Comisión Europa, José Manuel Barroso.

El acuerdo, concluido por los ministros Finanzas de la Eurozona reunidos en Bruselas, " cierra la puerta al escenario de un default, con las graves consecuencias sociales y económicas" que ello acarrearía, declaró Barroso a la prensa en la capital europea.

Este acuerdo constituye un "paso en adelante esencial" y permitirá a Grecia "construir una economía más sólida y capaz de crear empleos y crecimiento", dijo Barroso, antes de subrayar que "no hay alternativa a la consolidación financiera y a las reformas estructurales en Grecia".

El plan de ayuda a Grecia comprende un nuevo crédito de 130,000 millones de euros de ayuda pública, que se suman a los 110,000 millones otorgados en 2010, y una quita del 53.5% de la deuda en manos privadas, en particular bancos y fondos de inversiones, por un total de 107,000 millones de euros.

RDS