Davos, Sui. Se aproximan nubes de tormenta. Se han formado en los desacuerdos comerciales de las dos economías más grandes del mundo, Estados Unidos y China, advierte la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Y aún asomándose alertas también por el Brexit, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, afirma que en el sector financiero, hay liquidez y provisiones suficientes para enfrentar “la nueva situación”.

Ambos funcionarios, sentados frente a los mayores líderes mundiales que asisten al Foro de Davos, plantean sus diagnósticos. “En el sector financiero, desde el día siguiente de celebrarse el referéndum, el Banco de Inglaterra ha estado preparando a la banca para que cuenten con suficiente capital que les permita enfrentar la nueva situación, sin afectar su capacidad de dar préstamos”.

Liquidez no es garantía

En Reino Unido los bancos tienen ahora tres veces más capital que antes de la crisis. Y su liquidez está completamente garantizada por el Banco de Inglaterra, sostuvo.

En el mismo panel, Sergio P. Ermotti, CEO de UBS AG, dijo que la asunción de que hay liquidez no necesariamente la garantiza. “Ya vimos en el 2008 que la liquidez se congela. Y lo hace rápidamente. Y es precisamente esa la razón por la que muchos participantes del mercado se han mantenido cautelosos”, refirió.

Cuando escuchamos del referéndum para el Brexit, cuando vemos el cierre presupuestal del gobierno de Estados Unidos, de las posiciones encontradas en materia comercial, entonces nos miramos y preguntamos: ¿ahora qué seguirá?

Desaceleración China

Ahí mismo, Hugo Shong, fundador y presidente de IDG Capital, sostuvo que el mercado chino sigue operando sin mostrar deterioro y que no temen una desaceleración de la economía de China.

“Con una tasa de crecimiento de 6.5%, no entiendo cual es el temor. Esa expansión ayuda al desarrollo de los negocios y es mucho más dinámica que varias economías”, consignó.

Previo aquí mismo en Davos, el director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, advirtió que de confirmarse los temores, la desaceleración de China conduciría sin remedio a afectar el consumo del crudo.

Tras escuchar las posiciones de los panelistas, la directora gerente del FMI dijo que la sugerencia ahora para las economías es aplicar las recomendaciones que constantemente les hacen: reducir factores de vulnerabilidad, impulsar reformas que permitan generar recursos y ahorros, eficiencia en gasto, inversión productiva y manejo estable de las políticas macroeconómicas.

Ralentización mundial

Por su parte, António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), confirmó la existencia de numerosas señales de ralentización de la economía mundial y aseveró que están ligadas a las relaciones internacionales, las tensiones comerciales y el cambio climático.

“Todos estamos de acuerdo en que hay nubes negras en el horizonte y vemos riesgos respecto a la relaciones internacionales”, declaró durante una intervención especial en el WEF.

Identificó los tres principales problemas geopolíticos que afectan a la economía mundial: tensiones comerciales, deuda y riesgo climático.

“Las relaciones entre Estados Unidos y China nunca han estado tan perturbadas como ahora a nivel económico”, sentenció. Sin embargo, para el funcionario portugués el “riesgo sistémico más grave para un futuro cercano”, para el mundo y para la economía global, lo representa el cambio climático.“Estamos perdiendo esta carrera. El cambio climático está avanzando más rápido que nosotros y la voluntad política en este asunto va a la baja”.

 

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