El reconocimiento del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, de que la economía entró en un periodo de desaceleración preocupó a los inversionistas y provocó ventas de papel en las principales plazas financieras del mundo.

El aumento del número de desocupados por tercer mes consecutivo y la reducción del ritmo de crecimiento económico -que en el primer trimestre del 2011 fue de 2.3%, luego de 2.8% en el último trimestre del 2010- dibujan una tendencia de desaceleración en el ritmo de crecimiento.

Para algunos analistas, la serie de débiles datos económicos y financieros en lo que va del año implica que en el corto plazo el banco central no pretende hacer cambios en su política monetaria. Continuar con la compra de bonos del Tesoro para incrementar la liquidez en el mercado por ahora no es una opción, principalmente por las implicaciones políticas.

Necesitamos ver un deterioro mucho más significativo en la economía y una consistente debilidad en las nóminas no agrícolas antes de que eso suceda , adelantó Ben Bernanke.

DESEMPLEO, EN NIVELES ALARMANTES

La insuficiente generación de empleos en la economía más grande del mundo evidencia las dificultades a las que se enfrenta toda su planta industrial, que es producto de la falta de liquidez y las dificultades para inyectar más recursos al mercado mediante la compra de bonos del Tesoro como proponen algunos analistas.