Si se extiende el desabasto de gasolina en el país, más allá de febrero o marzo será peligroso para el crecimiento de la economía, advirtió Jonathan Heath, economista independiente, propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para asumir el cargo de subgobernador del Banco de México, en sustitución de Manuel Ramos Francia.

Con él coincidió Gerardo Esquivel, aspirante también a cubrir la segunda vacante de la Junta de Gobierno, tras la renuncia de Roberto del Cueto a la subgubernatura.

Dependerá de la duración del retraso en la distribución, el impacto que podría tener en la inflación y el crecimiento, explicó Esquivel.

Al comparecer ante la Tercera Comisión de la Comisión Permanente de Hacienda y Crédito Público, Agricultura y Fomento, Comunicaciones y Obra Pública, a la espera de su ratificación como subgobernador del Banco de México, Heath reconoció que él se sentiría preocupado si esta situación prevalece hacia febrero o marzo.

Los eventos micro suelen afectar a la macroeconomía y tener repercusiones. El desabasto sin duda afectará la oferta y la demanda, sostuvo.

Ante senadores y diputados de la Comisión Permanente, dijo que de persistir el problema de distribución de gasolina, “seguramente tendremos desabasto de alimentos y otro tipo de productos y sin duda afectará los precios y se presentarán alzas”.

El economista independiente detalló que la escasez de gasolina limitará también al consumo doméstico.

“Dejarán de ir al cine, de utilizar el auto, de demandar servicios, lo que sin duda va a generar una baja en la actividad económica”, consignó.

Sería una presión adicional a la desaceleración que de por sí se espera para el desempeño económico de este año, ante el retraso en el manejo del presupuesto público que cíclicamente se presenta al iniciar una administración pública.

Beneficios en finanzas públicas

Esquivel comentó que la estrategia del gobierno para combatir al robo de combustible tendrá un beneficio potencial para las finanzas públicas y Petróleos Mexicanos (Pemex).

“El combate al robo del combustible tiene costos, genera molestias evidentes para todos los ciudadanos mexicanos en las regiones donde ha habido cierta escasez de gasolina. Pero potencialmente traerá un beneficio en términos de ahorro”.

El robo de combustible ha tenido un costo de hasta 60,000 millones de pesos anuales, consignó. Esta cifra es equivalente a 75% del presupuesto destinado al programa de alivio a la pobreza Prospera.

La posición de los futuros subgobernadores, acerca del impacto que tendrá en la inflación el desabasto de gasolinas en algunas entidades del país, es similar a la que sostuvo el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, quien dijo que dependerá de la duración del evento.

La opinión de Esquivel es similar a la que dio el director del Fondo Monetario Internacional para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner.

El funcionario del Fondo dijo en reciente visita a México que cualquier acción que emprenda el gobierno para enfrentar a la corrupción y actividades ilícitas será positiva. Y si se trata de limitar el robo de combustible, será favorable para las finanzas públicas y Pemex.