La segunda mega subasta de liquidez no está teniendo el efecto deseado de abrir la llave al crédito, los depósitos diarios en el BCE no han dejado de aumentar y éstos siguen marcando récords.

El jueves pasado sumaron 770,000 millones de euros, pero ayer conocimos que al viernes los bancos dejaron en la caja fuerte del banco 820,819 millones de euros, un nuevo récord.

Pero es otra referencia la que nos deja ver la verdadera dimensión de la cifra y es que esta cantidad supera en 22.3 veces la media diaria de dinero registrada por la facilidad de depósito desde 1999, que es de sólo 36,860 millones de euros.

De acuerdo con analistas, la desconfianza sigue presente en la zona euro, es decir, las entidades aún no se fían las unas de las otras y prefieren depositar su dinero en el emisor antes de arriesgarse, a pesar de que la rentabilidad ofrecida por éste sea de apenas 0.25% frente al interés de 1.8% que pagan otras alternativas.

Así, el BCE, sin intención, hace un negocio redondo. Presta dinero a 1% el cual vuelve a ingresar a sus arcas y por el que sólo paga a los bancos 0.25 por ciento. Con lo que una vez más se demuestra que la barra libre del BCE no tiene los efectos deseados, puesto que no llega a la economía real.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de evaluar la cantidad que los bancos dejan en la caja fuerte del BCE es en qué fase se encuentra el periodo de mantenimiento de reservas. Quedan siete sesiones para que finalice el actual (el 13 de marzo), por lo que el aumento no guarda relación con la recta final de dicho periodo, cuando lo normal es que se incrementen de forma significativa.

Así, por mucha liquidez que la institución presidida por Mario Draghi suministre al sector financiero, el crédito no fluirá hacia las empresas y los hogares mientras los bancos no lo crean oportuno, más de un especialista estima que la economía de la eurozona entrará el próximo trimestre en una nueva fase de recesión.

BCE no compra deuda

Ayer se dio a conocer que la semana pasada el Banco Central Europeo (BCE) no compró deuda pública, con lo que hiló tres semanas en las que no lo ha hecho.

De esta manera, la cantidad de deuda pública que tiene el BCE se mantiene en alrededor de 219,500 millones de euros.

Tras una interrupción de cuatro meses, a comienzos de agosto del año pasado el banco central reinició con el programa de compra de deuda soberana en busca de que los ataques especulativos que golpeaban a España e Italia tuvieran los menores efectos sobre sus bonos.

A finales de diciembre la entidad monetaria inyectó casi medio millón de euros a tres años y la semana pasada una cantidad similar, para proveer al sistema una liquidez de 1 billón de euros.

Los préstamos a tres años concedidos por el BCE han permitido asegurar los vencimientos de deuda de muchas entidades, así como acabar con pánico al colapso crediticio y estabilizar el mercado de deuda soberana.

Con el dinero barato del BCE, la mayoría de los bancos han optado bien por alojarlo al resguardo del propio emisor, bien invertir en bonos soberanos, principalmente italianos y españoles (con una rentabilidad que roza 5 por ciento).