El departamento estadounidense de Comercio anunció el domingo por la noche haber entregado a la Casa Blanca su informe sobre la industria automotriz, que podría desencadenar un aumento de los aranceles sobre los vehículos importados e intensificar la tensión con Europa.

"El secretario de Comercio, Wilbur Ross, entregó oficialmente al presidente Donald Trump los resultados de la investigación del departamento de Comercio referida a los efectos de las importaciones de automóviles y autopartes sobre la seguridad nacional de Estados Unidos", anunció la cartera sin dar más detalles.

El presidente Trump tiene ahora 90 días para tomar la decisión de imponer o no tasas suplementarias a las importaciones de automóviles y equipamiento, una amenaza para esta industria en Europa y principalmente Alemania.

La Casa Blanca había anunciado a fines de mayo su intención de imponer aranceles adicionales de hasta el 25% a las importaciones de vehículos, para defender al sector.

Trump había encargado al departamento de Comercio una investigación para establecer la pertinencia de aplicar esas tasas en base al artículo 232 de la legislación comercial estadounidense, que se apoya en argumentos vinculados a la defensa nacional para limitar la importación de productos y bienes.

En marzo de 2018, Trump ya se había referido a supuestas amenazas para la seguridad nacional para imponer aranceles adicionales a las importaciones de acero y de aluminio en Estados Unidos, ignorando las repetidas advertencias de sus aliados sobre los riesgos de una guerra comercial de consecuencias imprevisibles.

Si el presidente decidiera tomar medidas similares con los automóviles, los fabricantes alemanes (Mercedes-Benz, Volkswagen y BMW) serían los más afectados.

En 2017, poco más de la mitad (8.3 millones) de los 17 millones de vehículos vendidos en Estados Unidos eran importados.