Abandonar el euro no beneficiaría a ningún país del bloque monetario, dijo el jueves el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, quien responsabilizó a los gobiernos de gran parte de la culpa de sus problemas económicos.

El euroescepticismo ha ganado terreno en el bloque mientras el panorama político abre cada vez más espacio al populismo. Por esto, podría decirse que la unión monetaria enfrenta su prueba más dura, en momentos en que el Movimiento 5 Estrellas busca sacar a Italia del euro y la candidata presidencial francesa Marine Le Pen propone lo mismo para su país.

NOTICIA: BCE debatirá cómo enfrentar Brexit y Trump

Alentados en parte por la decisión de Reino Unido de abandonar la Unión Europea, quienes se oponen al euro argumentan que un tipo de cambio flexible les permitiría restaurar la competitividad y escapar de un ciclo aparentemente interminable de austeridad y de una moneda relativamente fuerte.

La moneda única se ha visto impulsada por el sólido crecimiento de Alemania, la mayor economía de la zona euro.

Sin embargo, en uno de sus comentarios más fuertes, Draghi dijo que la raíz de los problemas económicos de Europa era política.

NOTICIA: BCE debe seguir respaldando economía de zona euro: Draghi

"Los países que han implementado reformas no dependen de un tipo de cambio flexible para lograr un crecimiento sostenible", dijo Draghi en el marco de un evento en Liubliana por el décimo aniversario de la entrada de Eslovenia a la zona euro.

"Si un país tiene un bajo crecimiento de la productividad debido a problemas estructurales profundamente arraigados, el tipo de cambio no puede ser la respuesta", sostuvo.

NOTICIA: Paciencia, pide Draghi a detractores de estímulos del BCE

Draghi dijo que la gravedad de la crisis del euro y los temores acerca de la inmigración, la globalización y el cambio social, impedían la integración, que es la clave para la apertura, la riqueza y la seguridad política.

abr