El Banco de México ha tenido que tomar la decisión de mover la tasa de interés, buscando un balance entre las condiciones financieras propicias para retener flujos de capital, y guardar las condiciones propicias para el crecimiento de la economía.

Tal como lo explicó el Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León a legisladores de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, “hace 3 o 4 meses que la Junta de Gobierno ha enfrentado el reto de tratar de buscar un balance entre las condiciones financieras propicias que permitan retener los flujos de capital y retener las condiciones propicias para el crecimiento”, consignó.

En una comparecencia vía Zoom, admitió que “se ha presentado una salida de capitales superior a los 13,000 millones de dólares” y es un factor al que también deben poner atención al decidir el nivel propicio de la política monetaria.

Refirió que se está presentando un entorno complejo en inflación a nivel general que les obliga a ser cautelosos, pues aún cuando existen fuerzas a la baja, resultado de la contracción y reducción de actividad económica, y al alza, impulsadas por la inflación subyacente, particularmente, en los precios de los alimentos.

Acerca de la contracción de la economía, admitió que era claro que se venía una caída pronunciada en el segundo trimestre del año, que es cuando “prácticamente por prescripción y un poco por las políticas  de tener que suspender las actividades para evitar un contagio más acelerado”.

Admitió que los datos del IGAE al mes de abril y algunos de mayo, apuntan a que nos acercamos a una recuperación en forma de “V” profunda (caída de 8.8%) o de “U” de 8.1%, cuya recuperación será de cero.

“En ningún episodio de la historia se había tenido una desaceleración tan súbita y tan profunda como la que estamos teniendo ahora (…) No se había presentado una autosuspensión de la actividad productiva como la que estamos teniendo para tratar de reducir la velocidad del contagio”, respondió al diputado José Isabel Trejo.

Remanente, si hay para deuda por Covid-19

En la comparecencia, la diputada de Morena, Aleida Alavez, preguntó a Díaz de León la pertinencia de redirigir el uso de los remanentes que podría registrar el Banxico de persistir la depreciación cambiaria a un destino único por la emergencia sanitaria. Como se recordará, tal como está la Ley Federal de Responsabilidad Hacendaria tres cuartas partes del remanente que entrega al gobierno, en caso de tener una utilidad, deben destinarse a pago de deuda y el resto para manejo de fondos subsecuentes.

El banquero central respondió que en caso de que al cierre del año fiscal, resulte que se han repuesto las pérdidas de dos ejercicios consecutivos de reservas, sí podrían utilizarse los remantes para compensar “algo del gasto que decidieran hacer hoy en día por motivo de Covid-19”.

Reservas Internacionales

La legisladora también preguntó la pertinencia de que Banxico pudiera entregar por decisión propia al gobierno sus reservas internacionales, también en el contexto de la emergencia.

El banquero central explicó que la reserva internacional no es un patrimonio guardado por Banxico. Detalló que se arma cuando Pemex o el Gobierno federal le venden dólares al banco central, por colocación de deuda externa o venta de crudo. Pero la operación es a cambio de pesos que se deben esterilizar para dejar sin efecto la inyección monetaria, advirtió.

Una esterilización se hace colocando pasivos que es deuda emitida en pesos que paga una tasa de interés.

“Cualquier reducción del activo significaría que nosotros nos estamos endeudando para financiar algo. Y si dedicamos parte de las reservas en algún rubro de gasto, implicaría que el banco central está incurriendo en algún financiamiento fuera del ámbito de responsabilidad y es la línea donde la autonomía y el no dedicar emisión del dinero primario para rubros de gasto convencional juega un rol clave”

Sentenció que las reservas no son un patrimonio neto, sino un activo internacional de Banco de México, que está en su balance y por otro lado tienen un pasivo y el uso de las reservas depende de la Comisión de Cambios donde están Hacienda y el Banxico.

“Hemos considerado que en este momento conviene mantener esa posición de liquidez para apuntalar y dar beneficios de percepción del soberano y de otros emisores en particular”.

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