Los países de América Latina que, como México, tienen estrategias de metas de inflación han registrado una desaceleración económica por el choque de la depreciación cambiaria, consigna un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Esto podría sugerir que hay un impacto negativo en las exportaciones netas, explican.

De acuerdo con la experiencia de los países de la región, una depreciación de 4% aumenta la inflación durante varios meses y el efecto sólo se desvanece después de dos años (...), esto implica un traspaso medio de aproximadamente 16% en la tasa de inflación a lo largo de un periodo de 20 meses .

Al interior del reporte titulado Tiempo de decisiones. Latinoamérica y el Caribe ante sus desafíos , Andrew Powell, economista en jefe del BID, identifica a Uruguay y Brasil como los dos países donde las variaciones en los tipos de cambio nominal han tenido el mayor efecto en la inflación.

En tanto, México es de los que han corrido más lento en el pass -through (efecto del tipo de cambio en la inflación). Y lo explican por el hecho de tener objetivos de inflación, que dan una especie de anclaje a las expectativas de los formadores de precios.

Al respecto, el director adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Robert Rennhack, consigna que el bajo traspaso de la depreciación a la inflación tiene que ver con la confianza que tienen los agentes económicos en el Banco de México. Lo que también favorece la formación de precios.

Llaman a estar atentos

A pesar del lento traslado de la depreciación a la inflación en países como México, el análisis del BID explica que sí se presentará el pass-through.

En consecuencia, sugieren que las expectativas de inflación estén bien ancladas, de modo que el objetivo de inflación nominal siga siendo creíble para permitir una mayor flexibilidad del tipo de cambio en el futuro.

Competencia, el otro pass-through

De acuerdo con el análisis de Andrew Powell, otro factor que se debe tener en cuenta para estimar el impacto de la depreciación cambiaria en una economía, es si un país en la región compite con otros, en determinados productos en terceros mercados.

Y como ejemplo ponen el caso de México: Puede ser que México no exporte mucho directamente a China, pero ambos países compiten vendiendo productos similares a Estados Unidos. La combinación de un destino compartido de las exportaciones y una canasta exportable similar significa que es sumamente importante para la competitividad mexicana cómo varía el peso mexicano en relación con el yuan chino .

Si bien una depreciación del yuan en relación con el peso restaría competitividad a las empresas mexicanas, y una apreciación nominal del dólar en relación con ambos países podría generar escasos beneficios (...), daría a China una baja ponderación , refieren.

En otras palabras, explican, si bien numerosos países exportan a Estados Unidos, cuya moneda se ha apreciado considerablemente en relación con otras, este aumento de la competitividad se ha visto atenuado porque los países de la región tienden a competir con países que exportan productos similares al mercado de Estados Unidos, países cuyas monedas también se han depreciado en relación con el dólar.

Las recomendaciones de política económica del BID tienen que ver más con la observación de que no basta que los países que se proponen mantener la competitividad de las exportaciones se centren en la evolución del tipo de cambio con los socios comerciales .

Los países deberían mirar más allá, centrándose también en los países con los que compiten en terceros mercados .

Además, consideran que como el riesgo de un traspaso inflacionario sigue latente, los bancos centrales de estos países, que tienen flexibilidad cambiaria, podrían endurecer la política monetaria

Explican que el valor de asegurar que las expectativas de inflación estén bien ancladas y que la meta de inflación sea creíble es que un ancla nominal bien definida permite la flexibilidad de los tipos de cambio.