Los funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) están cambiando su debate hacia la trayectoria esperada de las tasas de interés, en momentos en que incluso algunos de los defensores de una política monetaria más laxa aceptan que las compras de bonos deberían finalizar este año, dijeron fuentes cercanas a la discusión.

Los miembros del BCE se sienten cómodos con las previsiones del mercado, que incluyen un alza de tasas a mediados del 2019, y el debate señala cada vez más al ritmo de los incrementos de éstas a partir de entonces, ya que algunos quieren que las expectativas futuras sean cautas dado el lento repunte de la inflación, dijeron fuentes cercanas al tema.

Después de más de tres años de compra de bonos por un total de casi 2.5 billones de euros, los responsables del BCE ahora debaten cómo eliminar gradualmente sus herramientas no convencionales y normalizar la política monetaria en medio de un fuerte crecimiento, pero una inflación débil.

“El único motivo para extender el programa sería postergar las expectativas sobre alza de las tasas y anclar la curva de rentabilidades”, dijo una de las fuentes. “Pero eso se puede hacer con otras herramientas, como una orientación futura más precisa o más operaciones de refinanciamiento a largo plazo”.

El BCE declinó hacer comentarios y las fuentes dijeron que no se había tomado una decisión sobre el futuro del programa de compra de bonos.

El plan de compras de bonos del banco central, ya ampliado en varias ocasiones, expira ahora a fines de septiembre y las proyecciones del personal del BCE estiman que se reducirá hasta su extinción progresivamente en los tres meses posteriores, es decir hasta diciembre.

“No he visto un argumento serio para otra ampliación”, dijo una segunda fuente. “Pero tenemos que administrar cuidadosamente las expectativas de las tasas, especialmente teniendo en cuenta el riesgo comercial y de cambio de divisas”, indica.

SE DAN CONDICIONES PARA TERMINAR COMPRAS DE DEUDA

El miembro del comité ejecutivo del BCE Yves Mersch advirtió, no obstante, que un final demasiado rápido del programa de compra de deuda podría llevar a reacciones de mercado exageradas.

Mersch dijo este lunes que a su juicio “se dan las condiciones para terminar el programa de compra” de grandes cantidades de deuda pública y privada.

En un discurso en Frankfurt, añadió que es el Consejo de Gobierno del BCE el que debe decidir “cuándo será el momento exacto”, al tiempo que consideró que todavía es necesaria una política monetaria expansiva.

“Confiamos en que la inflación va por el buen camino. Por tanto, es sólo una cuestión de tiempo hasta que logremos el objetivo. En el camino todavía necesitamos una política monetaria expansiva”, indicó Mersch.

El presidente del banco central, Mario Draghi, dijo la semana pasada que “cualquier ajuste en la política monetaria será previsible”, reiterando que la normalización de la política monetaris se dará de manera gradual.