El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, pidió a los gobiernos reformas estructurales para afrontar la desaceleración económica y consideró “ineludible” la consolidación bancaria tanto “doméstica” como a nivel europeo.

De Guindos descartó que la zona euro esté “abocada” a una recesión económica, si bien advirtió que habrá un crecimiento “muy reducido durante un periodo de tiempo dilatado”.

En la apertura de honor del X Encuentro del Sector Financiero organizado por Expansión y KPMG, en colaboración con Microsoft y American Express, el vicepresidente del BCE pidió a los gobiernos de la zona euro combatir este entorno de bajo crecimiento con reformas estructurales y pidió celeridad a la construcción de una unión bancaria y de capitales “verdadera”.

“No creo que la zona euro esté abocada a una recesión. En absoluto”, afirmó tajante Luis de Guindos ante un auditorio repleto de ejecutivos de primera línea del sector financiero.

Repitió varias veces que la política monetaria del banco central puede ser el único instrumento que contribuya a la estabilidad económica y a potenciar el crecimiento. Al respecto, el vicepresidente anticipó que, de avanzar en reformas estructurales, la política monetaria volverá a tener un margen de actuación importante. “Y el potencial del crecimiento podría superar las proyecciones de este momento”,  vaticinó.

En este sentido, el vicepresidente del BCE ha estimado que las medidas monetarias de la autoridad monetaria han proporcionado más de dos puntos porcentuales al crecimiento de la actividad en Europa y a la inflación, y ha criticado que los gobiernos europeos sólo implementen 5% de las reformas aconsejadas por la Comisión Europea.

“Es difícil que se mejore el contexto de productividad” con este nivel en el seguimiento de las recomendaciones, lamentó.

El BCE prevé un crecimiento de la economía ligeramente por encima de 1% este año y en el 2020, con una tasa de inflación también por encima de 1 por ciento. Pero el vicepresidente alertó del riesgo de que la economía europea se adentre en deflación en los próximos meses.