Grecia logró este sábado 2 de julio, la garantía de que obtendrá antes de mediados de julio, el dinero que necesita urgentemente para evitar la bancarrota.

Sin embargo, aún espera un nuevo plan de rescate a más largo plazo que podría, según Berlín hacerse esperar hasta el último trimestre del año.

Los ministros de Finanzas de la Eurozona autorizaron el sábado la entrega "de aquí al 15 de julio" a Atenas la suma de 8.700 millones de euros según un comunicado publicado al término de una teleconferencia.

Estos créditos forman parte de los 110,000 millones de euros (cerca de 160,000 millones de dólares) de préstamos en tres años prometidos en mayo de 2010 a Grecia en el marco de un primer plan de rescate de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El desbloqueo fue posible después de que el Parlamento griego adoptase esta semana un nuevo plan de austeridad exigido por sus acreedores.

En este contexto y con base al análisis de sostenibilidad de la deuda por la Comisión (Europea) y el FMI, los ministros aprobaron el desembolso del quinto tramo del actual préstamo a Grecia", afirmó el comunicado, tras más de dos horas de reunión telefónica.

Los fondos serán entregados "antes del 15 de julio, tras la aprobación por el FMI", precisó. Este debe autorizar la entrega de su parte del tramo, es decir 3.300 millones de euros, en los próximos días. La parte correspondiente a la Eurozona es de 8.700 millones de euros.

El nuevo plan europeo de ayuda a Grecia podría ser finalizado "antes de la entrega del próximo tramo en el otoño", anunció el sábado el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble.

Este plan sigue supeditado a la participación del sector privado en el plan de rescate y a que Atenas aplique las medidas de austeridad aprobadas por su Parlamento, añadió el ministro en un comunicado publicado tras la autorización de los ministros de Finanzas de la eurozona al giro de 8.700 millones de euros a Grecia.

El ministro griego de Finanzas consideró desde Atenas que la credibilidad de Grecia se vio reforzada por esta decisión.

Este acontecimiento refuerza la credibilidad internacional del país", afirmó Evangelos Venizelos en un comunicado.

Los ministros decidieron anular una reunión en Bruselas prevista el domingo y reemplazarla por una teleconferencia porque nada impedía el desbloqueo del nuevo tramo de crédito, según fuentes diplomáticas.

Sin embargo, necesitan más tiempo para negociar las modalidades del segundo paquete de ayuda a Grecia, incluyendo la participación del sector privado en el rescate.

Atenas, que no consigue hacer frente a los gastos de reembolso de su enorme deuda de 350.000 millones de euros (150% de su PIB), necesita urgentemente este dinero para evitar una suspensión de pagos a mediados de julio.

Esta bancarrota tendría repercusiones en otros países de la zona euro, considerados frágiles, empezando por Portugal e Irlanda, que también tuvieron que recurrir a una ayuda exterior, pero que en principio podrían volver a captar dinero en los mercados financieros en 2013.

España también preocupa debido a su sector bancario, siempre frágil pese a sus esfuerzos de restructuración. Italia está asimismo en el punto de mira de algunas agencias de calificación financiera a causa de su muy elevada deuda, igual que Bélgica, siempre sin gobierno.

FALTA LO PEOR

Pero aunque este quinto tramo sea entregado, el problema griego estará muy lejos de quedar resuelto.

Aún quedarán por entregarle 45.000 millones de dólarescomo parte del plan de rescate del año pasado, una suma insuficiente debido a la desconfianza que el país genera en los mercados financieros.

Grecia requiere de un segundo plan de rescate, que el propio país evalúa en un importe similar al primero -- unos 100.0000 millones de euros --, de aquí a fines de 2014.

No podemos permitirnos relajarnos, tenemos que avanzar lo más rápido posible, al mismo tiempo del lado de la zona euro y del lado del FMI", aseguró el sábado el ministro polaco de Finanzas, Jacek Rostowski, cuyo país asumió la presidencia rotatoria de la Unión Europea.

Las negociaciones sobre el segundo plan de rescate duran ya desde hace semanas, especialmente en lo referente a su aspecto más sensible: la participación de los bancos y de otros acreedores privados de Grecia.