Grecia advirtió que varios países querían excluirla de la Eurozona y prometió cumplir este miércoles con las exigencias del bloque para recibir los fondos que la salvarán de momento de un default.

Grecia cumplirá "este mismo miércoles", antes de una teleconferencia de ministros de la Eurozona, con las exigencias, aseguró el ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos.

Poco después, los dos partidos que forman el gobierno griego de coalición anunciaron que enviaron a los dirigentes de la zona euro una carta en la que sus líderes, el socialista Giorgos Papandreu y el conservador Antonis Samaras, se comprometen a mantener el programa de ajustes, independientemente de quién gane las elecciones de abril.

Otra exigencia para el desbloqueo del rescate es la concreción de unos recortes por 325 millones de euros en el presupuesto de 2012.

"Hay que decir la verdad al pueblo griego. Hay varios (países de la Eurozona) que ya no nos quieren. Y hay que convencerlos" de que Grecia logrará permanecer en la zona euro, dijo el ministro Venizelos.

Las declaraciones de Venizelos responden a la decisión de la Eurozona de postergar para el lunes una cumbre de los ministros de Finanzas para decidir un gigantesco rescate a Grecia, aduciendo que este país "aún no cumplió con las condiciones" para el desembolso del segundo paquete de ayuda de 130,000 millones de euros, pendiente desde octubre de 2011.

Pero ese rescate debe llegar antes del 20 de marzo, cuando Grecia debe refinanciar cerca de 14.500 millones de euros de su deuda.

Los europeos están cada vez más divididos sobre la decisión de dar una ayuda a Grecia, cansados de promesas rotas y de que la situación política, económica y social en el país no ha hecho más que agravarse pese al primer paquete de ayuda de 110.000 millones de euros concedido en 2010.

Ya son varios países calificados con la máxima nota triple A, como Holanda, Finlandia y Luxemburgo que muestran haber perdido la paciencia y hablan abiertamente de la posibilidad de que Grecia sea excluida de la Eurozona.

La Eurozona convocó una teleconferencia este miércoles, "en la que se debatirá la situación, pero no se tomarán decisiones", dijo una fuente europea.

"Queremos que Grecia siga en la Eurozona, afirmó el portavoz comunitario Amadeu Altafaj. Las consecuencias de una salida "serían devastadoras", advirtió.

Grecia debe ultimar "una serie de detalles técnicos" con sus acreedores institucionales (la "troika" compuesta por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo) antes de recibir la colosal ayuda, dijo el jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, al explicar la decisión del Eurogrupo de convocar una teleconferencia este miércoles y no una cumbre, como se preveía inicialmente.

Atenas debe lograr al mismo tiempo que sus acreedores privados (bancos y fondos de inversiones) le concedan una quita de al menos 100,000 millones euros de deuda griega. La meta es reducir el total de la deuda griega que alcanza los 350,000 millones de euros (160% del PIB) a un nivel más sostenible hacia 2020.

Grecia al menos cumplió el domingo con una de las tres condiciones exigidas por Bruselas: el Parlamento aprobó los ajustes, pese a las protestas masivas y los enfrentamientos que provocaron incendios en varios edificios emblemáticos de Atenas.

Bruselas exige a Grecia ajustes por 3,300 millones de euros, que incluyen una reducción del 22% del sueldo mínimo, la supresión de 15,000 empleos públicos y recortes en las jubilaciones.

El tema es que Grecia aún no ha logrado detallar de dónde podará sus gastos, señaló una fuente diplomática a la AFP.

Los países europeos debaten además el papel del BCE en el rescate a Grecia, luego de que esta entidad propusiera repartir los posibles beneficios de la compra de bonos griegos entre los Estados miembros, lo que podría ser utilizado a su vez para ayudar a ese país, añadió esa fuente.

Las divisiones entre los europeos se agudizan sobre todo ante los malos pronósticos para la Eurozona. El PIB del bloque de 17 países se contrajo un 0.3% en el último trimestre, lo que permite vaticinar que la unión monetaria entrará en recesión a comienzos de 2012, que técnicamente se define por dos trimestres consecutivos de contracción.

Ya Italia, tercera economía de la Eurozona, y Holanda entraron formalmente en recesión a finales de 2011, según datos divulados este miércoles.

RDS