El ministro de Finanzas británico, Rishi Sunak, dijo que no se prevé que el endeudamiento público récord disminuya lo suficientemente rápido como para ser sostenible, lo más cerca que ha estado de reconocer que los impuestos deberán aumentar una vez que termine la pandemia de coronavirus.

“(Hay) máximos históricos en préstamos y deudas en tiempos de paz, y los pronósticos que se establecieron nos muestran un camino que sigue estando a un nivel muy elevado, por lo que no es una posición sostenible”, dijo Sunak a la BBC.

Sunak no se comprometió de forma específica con un alza de impuestos, afirmando que cualquier decisión tendría que esperar a la presentación del presupuesto anual, previsto para principios del próximo año.

Con anterioridad había dicho que sería necesario tomar decisiones difíciles sobre las finanzas públicas tras la pandemia, que ha acabado con la vida de más de 55,000 personas en Reino Unido y provocó el mayor colapso de la actividad económica en más de 300 años.

“Cuando superemos esto y tengamos más certeza sobre el panorama económico, tendremos que analizar cómo podemos asegurarnos de tener un conjunto sólido de finanzas públicas”, agregó.

Por su parte, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, en declaraciones a una estación de radio local de la BBC, dijo que Sunak está adoptando el enfoque correcto al distribuir el costo financiero de la pandemia durante muchos años.

La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria de Reino Unido pronosticó que el déficit presupuestario alcanzará su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial, a 19% del PIB este año, antes de caer a 7.4% en el 2021-2022 y tocar fondo en torno a 4% más tarde, todavía por encima de los niveles prepandémicos.

El gobierno británico necesitaría encontrar 29,000 millones de libras, un poco más de 1% del PIB, para equilibrar el gasto diario con los ingresos fiscales al final del periodo pronosticado, indicó.