Analistas concuerdan en que la caída pronunciada en el precio del petróleo permitió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) mantener en febrero los precios actuales de la gasolina Magna y el diésel, además de disminuir en tres centavos el costo por litro de la Premium.

En este sentido, la SHCP detalló que el precio de la gasolina Magna será de 13.16 pesos por litro; el de la Premium de 13.95 pesos por litro, y de 13.77 pesos por litro en el caso del diésel.

Estos precios representan una disminución de 3.0% con respecto a los observados en el 2015, es decir, una reducción de 41 centavos en el caso de la gasolina magna, y 43 centavos en los casos de la gasolina Premium y del diésel , precisó en un comunicado.

Fernando Ramones, investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), confirmó que la caída en el precio del petróleo le permitió a la SHCP mantener los precios máximos de las gasolinas sin cambios, de continuar en niveles bajos los costos fluctuarán en los mismos niveles en los siguientes meses.

A la par, la dependencia a cargo de Luis Videgaray argumentó que si bien la apreciación del dólar con respecto al resto de las monedas hubiera conducido a un aumento en la cotización de los combustibles expresada en moneda nacional, la reducción en los precios internacionales de referencia de los combustibles compensó el impacto cambiario.

Por lo cual, añadió, los precios máximos se mantienen en los niveles inferiores de la banda que el Congreso de la Unión aprobó para los precios máximos de los combustibles .

Ramones consideró que si bien en México el gobierno decidió mantener los costos máximos sin cambios en el siguiente mes, la realidad es que el precio de referencia de los combustibles a nivel internacional sigue siendo más barato.

Muestra de ello es que Estados Unidos presenta los niveles más bajos en los precios de los combustibles desde el 2008. En dicho territorio, el litro de la gasolina Magna cuesta 7.75 pesos por litro.

Por lo tanto, el precio de la gasolina Magna (la más vendida en México) es 70% más cara que aquella que se vende en el país vecino. En el caso de la Premium, 39% más costosa y el diésel, 46 por ciento.

Raymundo Tenorio, del Tecnológico de Monterrey, opinó que la decisión de mantener los precios de los combustibles es lo mínimo que debería esperarse de una política de fijación de precios basada en una práctica monopólica. Peor sería para las finanzas públicas que decidieran bajar más los precios porque entonces sí se generaría una debilidad fiscal; los litros de gasolinas que se venden al año con los impuestos que se les aplican le siguen generando recursos al erario , concluyó.