El peso sufrió su peor caída de más de un año al depreciarse 3.49% frente al dólar, debido a los crecientes temores de que la crisis fiscal de Grecia se expanda a otros países de la zona euro y afectado por la severa caída de Wall Street.

La divisa mexicana tuvo la mayor pérdida desde el 27 de abril del 2009, cuando cayó 4.75 por ciento. Ayer finalizó en 13.1330 unidades por dólar, 44 centavos menos que en la víspera, su nivel más bajo desde el 8 de febrero cuando cerró en 13.1840 pesos.

La constante aversión al riesgo ha golpeado a los activos poco seguros como las monedas de países emergentes. En las últimas tres jornadas, el peso acumula una pérdida de 7.30 por ciento.

Otro factor negativo fue la decisión del Banco Central Europeo de no aplicar nuevas estrategias para contener la crisis griega.

Los mercados esperaban que el BCE decidiera comprar bonos griegos o bien inyectara dinero al endeudado país. Mientras los temores por Grecia continúen, la moneda local y los demás activos riesgosos seguirán presionados.

Pese a ello, la divisa local mantiene en su favor las positivas perspectivas para la economía mexicana y de Estados Unidos.

Los especialistas esperan que este apoyo contenga las pérdidas para el peso en las próximas semanas. Los niveles que permitirían una vez más la entrada de capitales al mercado cambiario mexicano están entre las 12.90 y 12.95 unidades.

#

mcluna@eleconomista.com.mx