Los problemas de deuda en la zona euro podrían tener un impacto en la velocidad a la cual el Banco Central Europeo retire eventualmente las generosas operaciones de préstamos implementadas para ayudar a los bancos durante la crisis financiera.

Tras el colapso de Lehman Brothers en septiembre del 2008, el BCE comenzó a ofrecer a los bancos de la zona euro fondos ilimitados a una tasa de interés plana, en un intento por mantener la fluidez del crédito a la economía real.

Este año había comenzado a reducir su apoyo, pero se vio forzado a dar un giro en esa estrategia por la crisis fiscal en la región.

En su último informe sobre estabilidad financiera, el BCE reconoció que los problemas podrían demorar el retiro del apoyo.

"Si los efectos adversos de las crecientes preocupaciones por la situación fiscal persisten sobre el mercado de dinero, podrían afectar aún más el retiro gradual de las medidas reforzadas de apoyo al crédito", alertó el BCE.

Podrían surgir tensiones a mediados de octubre, cuando se acabe el actual compromiso del BCE de prestar a los bancos de manera ilimitada, agregó.

Un regreso a las operaciones en el mercado de dinero mediante el mecanismo de subastas "podría poner presión alcista sobre las tasas en el mercado de dinero y por lo tanto incrementar las presiones sobre el financiamiento para algunos bancos", sostuvo el organismo.

Los préstamos del BCE a tasa fija a plazos de 3 y 6 meses deberían apoyar los flujos de crédito a la economía e impulsar la recuperación, aunque es importante que los bancos no se tornen dependientes de estos fondos, señaló el informe.

Los persistentes problemas con la deuda tienen numerosos impactos sobre los mercados, dijo el BCE. Por ejemplo, el alza en los diferenciales de los bonos soberanos podría llevar a un aumento en los costos de endeudamiento de las empresas y perjudicar a los bancos.

"En resumen, los déficits públicos excesivos y el creciente ratio deuda-PIB podrían suponer riesgos alcistas para los rendimientos de los bonos soberanos y corporativos de la zona euro", dijo el BCE.

RDS