La crisis económica que enfrenta América Latina por la pandemia de Covid-19 puede representar una oportunidad para mejorar el estado de bienestar que se ha planteado en diversos países de la región, indicó Santiago Levy, investigador principal no residente de Economía y Desarrollo Mundial del Instituto Brookings.

“Debemos reconstruir las instituciones sociales y fiscales de la región que le permitan crecer con equidad y no regresar a donde estábamos antes que no era ningún paraíso”, dijo Levy al participar en una reunión virtual para hablar sobre, ¿cómo afectará la nueva normalidad al bolsillo de los latinoamericanos?

El también exsubsecretario de egresos en Hacienda comentó que en casi todos los países de la región, la legislación sobre seguridad social, acceso a los seguros médicos, pensiones y guarderías, se escribió a principios o mediados del siglo pasado, es decir, tienen más de 70 u 80 años con el mismo sistema.

“Antes de Covid-19, eso era y para decirlo con mucha franqueza, obsoleto e inoperante y pagamos un inmenso costo de todo ello bajo la palabra informalidad que no es más que el reflejo de un conjunto de instituciones en materia laboral, fiscal y social que son totalmente disfuncionales”.

Expuso que los estados de bienestar deben basarse en dos objetivos: proteger bien a los trabajadores ante situaciones vulnerables y permitir que las empresas crezcan y sean dinámicas. Para ello, dijo, es fundamental que se den subsidios al mercado laboral formal e informal.

Empresas enfrentan problemas de solvencia, no de liquidez

Al respecto, Augusto de la Torre, ex-Economista Jefe del Banco Mundial para América Latina, consideró que no todos los países de la región cuentan con la capacidad financiera para poder dar estímulos fiscales o subsidios como es el caso de Ecuador o de México.

Desde su perspectiva, los problemas que están enfrentando las empresas es de solvencia y no de liquidez, con lo que los apoyos que se les den, no servirían de mucho si tienen problemas para sostenerse en el mediano y largo plazo.

Lo que se necesita hacer es crear espacios en la ley para que las empresas puedan restablecer su viabilidad de una manera cooperativa porque no se le puede mandar toda la cuenta de insolvencia al sector público”.

Ejemplificó el caso de Ecuador, en donde se acaba de aprobar una ley, en la que se suspende temporalmente el régimen legal sobre temas corporativos y laborales, “se crea un espacio de dos años o lo que dure la emergencia para que haya un consenso entre empleadores, trabajadores y acreedores para que puedan darle viabilidad a la empresa y no quiebre”. 

Confianza en los gobiernos, clave para enfrentar la crisis

Levy consideró fundamental la confianza en los gobiernos y en las instituciones públicas para poder enfrentar la crisis del Covid-19. “La falta de comunicación y confianza entre los gobiernos y las sociedades sí resulta un peso muy fuerte”.

Mencionó los casos de Alemania o Nueva Zelanda -gobernados por mujeres-, en donde se ha desplegado una cohesión social fenomenal y una gran responsabilidad de los ciudadanos para cuidarse, “todo se basó en la confianza de sus gobernantes”.

De la Torre comentó que cuando existe desconfianza, se abre una brecha entre el interés individual y el interés social, por ello, es indispensable que se creen políticas públicas eficientes.

Banca multilateral, clave para la recuperación económica

Pablo Sanguinetti, vicepresidente de conocimiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF, anteriormente se llamaba Corporación Andina de Fomento), comentó que la banca multilateral será clave para la pronta recuperación económica de la región.

Indicó que el principal sector en donde se debe enfocar la inversión es en infraestructura, pues ello permitirá aumentar la demanda agregada y la productividad de las empresas, así como el crecimiento de largo plazo.

De la Torre agregó que este es el momento en que el mundo necesita de la banca internacional, por lo que es necesario que instituciones con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el CAF puedan expandir sus balances para dar créditos.

“Necesitamos encontrar una solución a las restricciones de capital que tiene la banca multilateral, se necesita que el FMI pueda actuar como un prestamista de última instancia mundial y con más recursos”.

kg