Los dos mayores bancos europeos se unieron a la fiebre por recomprar deuda el lunes al anunciar sendas operaciones por un valor de unos 5,000 millones de dólares en conjunto, en momentos en que intentan fortalcer su posición de capital ante nuevas regulaciones para el sector.

Credit Suisse y Commerzbank imitaron a más de una decena de bancos a lo largo y ancho de Europa poniendo en práctica operaciones de administración de pasivos (LME por su sigla en inglés) diseñadas para asegurar que las entidades puedan soportar crisis como las de años recientes.

El objetivo de la recompra de deuda a precios actuales -por debajo de lo que los bancos habrían tenido que pagar de otra manera- busca reducir la exposición de las entidades a cualquier responsabilidad futura.

Commerzbank ha luchado por recaudar capital y evitar así eventuales ayudas estatales después de recibir un rescate de 18,000 millones de euros durante la última crisis financiera.

El banco está pagando con acciones propias para impulsar su ratio de capital estructural, aunque esto ha resultado impopular entre algunos inversores que preferirían mantener sus títulos de deuda hasta que maduren para obtener el pago completo.

Commerzbank tenía previsto embolsar capital fresco por valor de unos 1.000 millones de euros con la operación, pero sólo consiguió asegurar 776 millones de euros.

El banco está intentando cerrar una brecha de 5,300 millones de euros identificada por el regulador bancario europeo, y el 23 de febrero dijo que la había reducido a 1,800 millones a fines del 2011.

En contraste, Credit Suisse está usando su propio capital para recomprar deuda. El banco busca recomprar instrumentos Tier 1 y Tier 2 valuados en hasta 4,000 millones de francos suizos (4,380 millones de dólares).

"Credit Suisse sigue asumiendo un enfoque proactivo para satisfacer los nuevos requerimientos de capital, con el fin de hacer una transición de su estructura de capital adelantándose a las fechas requeridas de implementación" de las nuevas reglas, dijo el presidente financiero, David Mathers, en un comunicado.

Como parte de los nuevos requerimientos de capital del Gobierno suizo, los bancos insignia UBS y Credit Suisse han empezado a emitir valores con la capacidad de absorber pérdidas, incluyendo bonos convertibles contingentes (CoCos) que se convierten en acciones si el emisor sufriera problemas.

Credit Suisse ya ha emitido CoCos por 6.000 millones de francos suizos para los actuales accionistas, y colocó otros 2,000 millones de dólares en CoCos en el mercado.

Las acciones de Credit Suisse cayeron un 1.32%, menos que el descenso de 2.41% del índice sectorial europeo.

La operación de Commerzbank, sin embargo, fue pobremente recibida por el mercado y sus acciones cayeron 3.31 por ciento.