El crecimiento económico de China se ralentizaría a 6.5% este año, en el extremo inferior del rango de la meta de Pekín, aun en momentos en que el gobierno intensifica las medidas de apoyo, según un sondeo de Reuters.

La presión sobre la segunda economía más grande del mundo por la debilidad de sus exportaciones y un exceso de capacidad industrial están aumentado los riesgos para las autoridades, que desean garantizar el fortalecimiento del empleo y evitar consecuencias más severas del fuerte endeudamiento en el país.

La economía aún enfrenta problemas estructurales, como el exceso de la oferta inmobiliaria y la sobrecapacidad. Cualquier política para estimular la inversión no será indefinida y, finalmente, el crecimiento económico reanudará su tendencia a la baja , dijeron economistas de Nomura en una nota de investigación reciente.

El pronóstico promedio en un sondeo de Reuters entre 60 economistas realizado en la última semana es de una expansión de 6.5% en el 2016 la más débil en un cuarto de siglo y una desaceleración adicional a 6.3 % en el 2017.

Las previsiones no se han modificado a partir de una encuesta realizada en abril.

El pronóstico más alto del Producto Interno Bruto (PIB) chino en la encuesta fue de 6.8 % para este año y el más bajo fue de 6 por ciento.

Pekín ha fijado un objetivo de crecimiento entre 6.5 y 7% para este año. La economía china se expandió 6.9 % en el 2015.

La Oficina Nacional de Estadísticas indicó la semana pasada que la economía china creció 6.7% en el segundo trimestre de este año, un poco más rápido que lo esperado y sin cambios respecto del primer trimestre.