La prioridad de la próxima administración tendrá que ser impulsar el crecimiento de la economía mexicana, coincidieron analistas de Wall Street.

De acuerdo con ellos, tendrían que aprobarse en el primer semestre del nuevo gobierno las reformas fiscal y energética que emitirían la señal a los inversionistas de que México está dispuesto a fortalecer su mercado interno.

En conversaciones separadas, analistas de Barclays Capital (BarCap), Bank of America-Merrill Lynch (BofA-ML), Goldman Sachs y el Instituto Internacional de Finanzas (IIF) coinci­dieron en que el contexto de desaceleración económica internacional tendría que ser el incentivo suficiente para que el nuevo Presidente y la nueva Legislatura garanticen a México el dinamismo que requiere su economía.

Y ello nos conduce de nuevo a las reformas estructurales, expresó Marcelo Salomón, economista en Nueva York de BarCap. En su opinión, México tendría que crecer a un ritmo mayor de 3% que estima conseguirá la economía este año.

UTILIZAR CIMIENTOS

Carlos Peyrelongue, analista en BofA-ML, consideró que México podría prepararse para garantizar la mayor demanda de productos que realizará Estados Unidos en cuanto se agilice su actividad productiva.

Yo veo una oportunidad de mayor crecimiento para México y su sector de la manufactura si se completan las reformas estructurales, como la fiscal y la energética, lo que permitirá al país recuperar o ganar una mayor cuota de mercado en Estados Unidos, precisó.

México, dijo, se encuentra en una posición más competitiva que China, al conjuntarse la depreciación del peso mexicano frente al encarecimiento del tipo de cambio chino.

El costo de una hora de trabajo en dólares, más el menor costo de transporte hacia Estados Unidos, podría hacer más atractiva la inversión en México y ganarían una mayor cuota de mercado en las importaciones de EU , refirió. Los especialistas coincidieron en los buenos cimientos de la economía.