Cancún, Qroo. La banca social, que arrancará a más tardar dentro de tres meses en los estados de San Luis Potosí, Zacatecas, Michoacán, Campeche y Quintana Roo, operará bajo un esquema similar al de la comercial, financiando desde proyectos productivos hasta préstamos personales bajo los términos, plazos y tasas establecidas por las mismas comunidades beneficiadas.

Los fondos regionales que ya se venían otorgando año con año a las etnias del país, a través de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), son el capital semilla que financiará el arranque de este proyecto.

Cooperativas fondeadas con dinero del gobierno, funcionando como bancos que prestan a los mismos socios de esas cooperativas en los plazos y tasas que ellos mismos establezcan , explica Sergio Aguirre Mesa, director de Fondos Regionales de la delegación quintanarroense de la CDI.

Dijo que los créditos que otorgaba el Fonaes a comunidades rurales es el antecedente inmediato de esta banca indígena, pero aseguró que nunca antes se había dado autonomía a las comunidades de manejar con discrecionalidad los subsidios que les otorga el gobierno.

QUINTANA ROO

En el caso de Quintana Roo, tres de esos fondos regionales se aportaron como capital semilla para ser manejados por dos sociedades cooperativas que deberán contar con un mínimo de 200 miembros, los cuales nombrarán una junta de gobierno que definirá las reglas de operación de ese capital, tasas de interés y esquemas de pago.

Uno de esos fondos es el Meyaj Utial maa loob Kinoob (Trabajando por un futuro mejor), que fue presentado la semana pasada por Andrés Ruiz Morcillo, titular de la Secretaría de Desarrollo Regional estatal, como el punto de arranque de este proyecto.

Dicho fondo es de 1 millón 350,000 pesos, los cuales serán aportados por la Federación a través de la CDI. Esta suma se complementará con una cantidad igual aportada por el gobierno del estado para conformar un capital inicial de 2 millones 700,000 pesos, que serán administrados desde una casa matriz en Chetumal.

La otra casa matriz, explica Aguirre Mesa, estará en Felipe Carrillo Puerto y aglutinará dos fondos regionales que suman un capital por aproximadamente 5.4 millones de pesos.

jesus.vazquez@eleconomista.mx