Toronto.- El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, al ser preguntado sobre los compromisos de los países ricos en la cumbre del G20, comentó:

"En este momento lo que más ayuda a generar crecimiento, inversión en todo el mundo, es que haya certeza de que las economías tienen orden en la casa, viabilidad", declaró Cordero a la prensa en una pausa de los trabajos del G20.

Si los países europeos "tuvieran un problema de insolvencia, no pudieran pagar sus deudas, eso sí que afectaría no solamente a México, sino a todos los países emergentes de nuevo", añadió.

El ministro mexicano mostró así su satisfacción por las metas que se fijaron los países desarrollados en la cumbre de Toronto del G20, la cuarta que reúne a países ricos y emergentes, según un proyecto de declaración al que tuvo acceso la AFP.

Los países ricos, con los europeos a la cabeza, acordaron en Toronto reducir su déficit público en tres años a la mitad, y a estabilizar el ratio de deuda pública respecto al Producto Interior Bruto de aquí a 2016.

Las políticas de estímulo económico que aplicaron los países para salir de la crisis, "si bien tienen su mérito a corto plazo, lo más importante es que sean consistentes y congruentes con los ingresos de los países a mediano y largo plazo", añadió Cordero, al resumir el discurso del presidente Felipe Calderón ante sus pares.

La cumbre de países ricos y emergentes cerró su cuarta cumbre desde el estallido de la crisis con un compromiso para seguir promoviendo crecimiento, aunque respetando las particularidades de cada país miembro.

Para los países emergentes con superávit de cuenta corriente, el G20 sugiere medidas como la revalorización de sus monedas, un mensaje dirigido a China, y la ampliación de medidas de carácter social.

"Son recomendaciones que se emiten a grupos de países, son medidas precisas pero al mismo tiempo dan cierta flexibilidad, no hay una receta que se aplique a todos los países", añadió.

apr