El tiempo para realizar un trámite ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), órgano recaudador de impuestos en México, sufrió una baja en su calificación de 8 a 7.8, según los indicadores de calidad del servicio al contribuyente. Ésta es la primera vez en cinco años que desciende la evaluación que se había mantenido con una calificación de 8 puntos.

El resto de los indicadores, como calidad de la atención y las condiciones del lugar al que asisten los contribuyentes, también tuvo una menor calificación. Ello a pesar de que la mayoría de los trámites ya se hace a través de Internet y los esfuerzos de simplificación fiscal que se han hecho para mejorar en el Doing Business que elabora el Banco Mundial.

Las autoridades fiscales hacen cada año una evaluación sobre los servicios que prestan a los causantes para el debido cumplimiento de sus obligaciones fiscales. Piden que califiquen diversos indicadores en una escala de cero a 10 puntos. En el 2007 los contribuyentes le otorgaron 8.4 a la calidad de atención personal de los funcionarios del SAT. En el 2011 bajó a 8.2 dicha calificación.

Sobre las condiciones del lugar al que asisten los usuarios a recibir atención, la calificación pasó de 8.7 a 8.6, según datos de la Secretaría de Hacienda. La información recibida de acuerdo con las necesidades del contribuyente mejoró ligeramente de 8.0 a 8.1 puntos.

Anteriormente se podía conocer el costo que implicaba cumplir con las obligaciones tributarias. El último dato que se proporcionó al respecto fue en el 2009 cuando a las personas físicas les representaba un gasto de 13,444 pesos al año al invertir dinero en copias, el pago a un contador y los viáticos para trasladarse, mientras para las empresas era un gasto de 80,415 pesos anuales.

leonor.flores@eleconomista.mx