En el primer trimestre del año, la economía mexicana registró una contracción de 1.2% en términos reales, respecto al trimestre precedente, con cifras ajustadas por estacionalidad, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con esta caída del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre del año del Gran Confinamiento, se acumulan cuatro trimestres consecutivos en contracción, y se cumple así con la definición de una recesión técnica conforme la definición del Buró Nacional de Investigación Económica, el comité para el fechado de los ciclos de la economía de Estados Unidos.

El dato final del PIB al primer trimestre del año, muestra una contracción menos profunda de la que previó el propio Inegi en su estimación oportuna divulgada hace 20 días, cuando proyectó  un desempeño trimestral negativo en 1.6 por ciento.

En el reporte final, el instituto realizó un ajuste en las cifras de los trimestres previos y se puede observar que desde el segundo trimestre del 2019, el PIB se mantuvo en números rojos que corresponden a -0.2% durante el segundo y tercer trimestre del 2019; una caída de -0.6% en el cuarto trimestre del año pasado y -1.2% en el primer cuarto de este 2020.

Si extendemos la observación de la actividad económica a un lapso más largo, se puede encontrar que  “hemos crecido solamente en dos de los últimos ocho trimestres y solo en cuatro de los últimos 11”, indicó desde su cuenta de Twitter Jonathan Heath. El subgobernador del Banco de México acotó que desde 1993 no se habían experimentado tasas negativas en cuatro trimestres consecutivos.

Caída anual de 2.2%

En términos anuales se observa una contracción de 2.2 %, al comparar el primer trimestre del 2020 respecto al mismo periodo del 2019.

Como la trimestral, es una caída menos profunda de la que traía el mismo Inegi en su estimación oportuna del 30 de abril, que estaba en 2.4 por ciento.

Pero en el histórico del país, se convierte en la segunda caída más aguda para un periodo similar desde el 2009, cuando iniciaba la Gran Recesión mundial y el PIB de enero a marzo registró una contracción de 5.6% anual.

Servicios cayendo y contando

La contracción del PIB  incorpora la caída de 3.5% en las actividades secundarias en su registro anual.

En este segmento se encuentran actividades como minería; generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y gas, construcción y las industrias manufactureras, actividades que en conjunto aportan 31.6% del PIB.

Estas actividades completaron cuatro trimestres en contracción. Se trata de un segmento que enfrenta debilidades estructurales de tiempo atrás, que difícilmente se resolverán tras la pandemia, anticipó el economista en jefe para México de BNP Paribás, Joel Virgen.

Basta recordar el estrecho vínculo que mantienen las manufacturas de México con las de Estados Unidos que están en desaceleración desde el segundo semestre del 2018 y se contrajeron en el 2019, acotó.

Comercio y servicios, también arrastrados

La caída del PIB también exhibe la contracción anual de 1.2% en las actividades terciarias que incluyen al comercio, transporte,  información en medios masivos, servicios financieros, entre otros. Asi, el sector servicios también completa tres trimestres consecutivos en contracción desde el periodo abril-junio del 2019.

Andrés Abadía, economista senior para América Latina de la consultoría Pantheon Macroeconomics, explicó que el gasto en consumo empieza a pegar fuerte al desempeño de servicios y bienes como restaurantes, tiendas y otro tipo de negocios del estilo desde mediados de marzo y con las medidas de distanciamiento social para acotar el contagio del Covid -19, se anticipa un golpe mucho más profundo.

En tanto, el director de Análisis Macroeconómico en la consultoría Wealth Management Advisors México, Juan Carlos Morales, estima que en este segmento se verán las consecuencias del limitado estímulo fiscal para transitar la pandemia, con la quiebra de micro, pequeñas y medianas empresas.

De hecho, anticipa que será en junio cuando se completará la quiebra de varias sobre todo en el sector servicios, concentradas en restaurantes y alquiler de inmuebles ante la descapitalización en que se sumieron por el cierre de actividades, pues aún en el confinamiento debían pagar nóminas, subsidiar gastos y honrar el pago de impuestos.

Agricultura y ganadería

Las actividades primarias fueron las únicas con registro positivo en el trimestre, con un crecimiento de 1.1% en el comparativo anual.

Aquí se encuentran congregadas las actividades de agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza.

Se presenta un repunte desde la caída de 0.1% trimestral del último cuarto del año anterior.

Este segmento de actividades significó 3.7% del PIB nominal en el periodo, según el Inegi.

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