Las serias diferencias entre los congresistas republicanos y la Casa Blanca en las conversaciones sobre cómo resolver el denominado precipicio fiscal en Estados Unidos se mantienen y los negociadores advirtieren que la situación podría no resolverse hasta después de Navidad.

Ambas partes se negaron a ceder terreno en público, un día después de que el líder de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, dijera que tuvo una conversación "franca" con el presidente demócrata Barack Obama sobre los obstáculos que se debían superar para alcanzar un acuerdo.

En su última oferta, Obama propuso cerca de 1.4 billones de dólares en nuevos ingresos en los próximos 10 años, algo rechazado por los republicanos. En tanto, Boehner ofreció cerca de 800,000 millones de dólares. En ambos casos no estaba claro cómo se logrará llegar a esas cifras.

En los últimos días, Obama y Boehner han intercambiado nuevas propuestas para evitar los 600,000 millones de dólares en duras alzas impositivas y recortes de gastos que comenzarían a regir el 1 de enero.

Además, el presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, afirmó que el denominado "precipicio fiscal" tiene ya consecuencias sobre la complicada economía de Estados Unidos y destacó nuevamente que el banco central no tiene las herramientas necesarias para enfrentar esta situación.

Bernanke dijo que alargar las discusiones sobre el tema fiscal sería un problema y afirmó que confía que el Congreso estadounidense y el Gobierno hallarán una solución.

ECONOMISTAS MINIMIZAN PROBLEMA

Economistas de Estados Unidos minimizaron el impacto que podría tener la economía norteamericana en caso de que no se llegue a un acuerdo sobre el precipicio fiscal , pues pronostican que el impacto de los aumentos impositivos se sentiría gradualmente y casi todos los contribuyentes recibirán menos dinero en sus cheques de pago, aunque la cantidad pasará casi desapercibida.

"La conclusión de que caer en el precipicio fiscal significará una recesión el próximo año es errónea", dijo el economista Lewis Alexander, de la firma Nomura Securities".