Los republicanos y demócratas se mantuvieron atrincherados en sus posiciones durante las discusiones para evitar un precipicio fiscal en Estados Unidos; ambos bandos instaron a rápidas acciones, pero no ofrecieron compromisos para superar el estancamiento político en Washington.

Faltando menos de un mes para que entren en efecto fuertes recortes de gastos y alzas de impuestos a menos de que el Congreso actúe, los líderes republicanos en la Cámara de Representantes hicieron un llamado al presidente Barack Obama para que inicie negociaciones cara a cara y lo acusaron de falta de acción.

¿Dónde están las negociaciones? No está pasando nada. Le pedimos al Presidente que se siente a conversar y demuestre seriedad , declaró a periodistas el líder de la mayoría republicana, Eric Cantor.

Al reunirse con grupos empresariales, Obama renovó su llamado a incluir las alzas de impuestos de 2% a los estadounidenses más ricos como parte de su resolución final y pidió incluir un incremento del límite de endeudamiento de la nación.

El Mandatario explicó, además, que un acuerdo sobre el denominado precipicio fiscal era posible dentro de una semana si los republicanos reconocen la necesidad de elevar los impuestos a los más ricos.

Los líderes republicanos se resisten a cualquier alza de impuestos, mientras que los demócratas ignoran los llamados de la oposición a recortar los costos de los programas sociales de salud como Medicare y Medicaid.

Ambos bandos han presentado propuestas para disminuir los déficit presupuestarios en más de ?4 billones de dólares en los próximos 10 años, pero con importantes diferencias sobre cómo lograr estos objetivos.

CON RIESGO DE CAER

El secretario de Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, comentó que el país caería a fin de año en el precipicio fiscal de alzas de impuestos y recortes de gastos, a menos que los republicanos acepten la exigencia demócrata de subir las tasas impositivas a los más ricos.

Geithner también aseguró que un acuerdo para evitar el denominado precipicio fiscal debe involucrar un cambio en las reglas del Congreso, que haría más difícil bloquear un incremento en el techo de la deuda del país.