Al cierre del año pasado, la economía mexicana siguió sin encontrar un crecimiento sólido y ascendente. Para noviembre del año pasado, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) aumentó 2.4% a tasa anual, que significó mantener una tendencia de desaceleración, de acuerdo con datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esta cifra representó continuar con una pérdida de ritmo, que comenzó en octubre de ese mismo año, y obtener así el nivel más bajo en cuatro meses.

Este comportamiento derivó de menores crecimientos por parte de las industrias manufactureras y del comercio mayorista y minorista, así como por contracciones en construcción y minería.

Por actividades, las terciarias, que representan alrededor de dos terceras partes de la producción nacional, mantienen un crecimiento firme, aunque para noviembre la tasa de 3.8% fue menor en 0.1 puntos porcentuales al registro anterior.

Al interior de éstas sobresale la desaceleración del comercio, cuya variación de 2.9% fue el peor desempeño desde marzo del 2014 (-1.6%); es el principal indicador del consumo privado y segundo sector que más aporta al PIB del país, detrás del manufacturero.

Esta lectura se mostró en servicios de esparcimiento culturales y deportivos, otros servicios recreativos y otros servicios excepto actividades gubernamentales (de 6.7% en octubre a 2.1% en noviembre) y en servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas (de 8.6 a 6.9 por ciento).

Manufactura frena crecimiento

Las actividades secundarias presentaron su primera caída en dos años (-0.03%), reflejo de la dinámica del motor económico del país, el conjunto de industrias manufactureras, que obtuvo con su tasa anual de 1.4% su menor crecimiento desde noviembre del 2013.

También influyó que la construcción exhibiera su primera contracción en 19 meses (0.6%) y que la minería siguiera en números rojos desde hace un año y medio, ante la reducción de la plataforma petrolera; en noviembre este sector castigado consiguió una variación de -4.3 por ciento.

La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final transitó de 4.3% en octubre a 5.0% en noviembre.

En cuanto a la agricultura, actividad económica que apenas representa 3.0% de la producción nacional, ésta alcanzó una tasa anual de 3.2%, su peor registro en cuatro meses.

La tasa promedio anual del IGAE en los primeros 11 meses del 2015 dio como resultado un aumento de 2.5%, mayor que los niveles, en igual periodo, del 2014 y del 2013 (2.1 y 1.4%, respectivamente).

Para Joan Enric Domene, analista de Invex, la crisis del sector petrolero es el principal lastre del sector industrial. La reducción de la plataforma petrolera y los bajos precios del crudo causaron una caída en el sector minero.