Los consumidores de Estados Unidos tuvieron problemas para acceder al crédito este año y se sintieron menos preparados para enfrentar gastos inesperados, ante un fuerte desplome de solicitudes de tarjetas de crédito, según un sondeo publicado por la Reserva Federal (Fed) de Nueva York.

Los consumidores de todas las edades y calificaciones crediticias mostraron una menor demanda por tarjetas de crédito. Pero aquellos con mayores calificaciones siguieron postulando a créditos hipotecarios y a refinanciamientos, que se volvieron más asequibles por las menores tasas de interés.

El reporte reflejó cómo algunas familias han tenido problemas financieros en un año en el que la pandemia global dejó a millones de estadounidenses sin empleo y durante la que los trabajadores de menores ingresos han sufrido la mayor proporción de despidos.

Fue un cambio radical respecto al informe del año pasado, cuando las solicitudes de crédito aumentaron debido a que la gente intentó aprovechar una expansión económica récord y tasas de interés bajas.

La proporción de consumidores que solicitaron tarjetas de crédito se redujo en 10.6 puntos porcentuales, entre febrero y octubre, hasta 15.7%, el nivel más bajo desde que se lanzó la encuesta en octubre del 2013.

Las solicitudes de préstamos para automóviles cayeron 3.2 puntos porcentuales entre febrero y octubre hasta 11.6%, alcanzando un nuevo mínimo de la serie.

Las tasas de solicitud de préstamos hipotecarios cayeron a 5.5% en octubre desde 6.7% en febrero.

Pero las solicitudes de refinanciamiento hipotecario aumentaron al nivel más alto en siete años, alcanzando 16.4% en octubre, desde 10.8% de febrero.

Los consumidores dijeron que se sentían menos preparados para lidiar con emergencias financieras. La probabilidad de conseguir 2,000 dólares para cubrir una cuenta inesperada durante el próximo mes cayeron a 65.6% en octubre.