El consejo de ministros alemán aprobó ayer el Pacto de Estabilidad europeo firmado el pasado viernes por los mandatarios europeos, antes de ser sometido a votación de las dos cámaras del Parlamento.

Este pacto, que debe entrar en vigor el 1 de enero del 2013, compromete a 25 países de los 27 de la Unión Europea (con excepción de Gran Bretaña y República Checa que no lo firmaron) a mayor disciplina presupuestaria y limita el déficit público 3% del PIB.

Alemania había inscrito ya este techo en su Constitución y su preocupación por la ortodoxia presupuestaria se encuentra en muchos aspectos del pacto, que debe evitar nuevas crisis de la deuda como la que vive actualmente la Eurozona.

El pacto debe ser aprobado todavía por las dos cámaras del Parlamento, el Bundestag y el Bundesrat, por una mayoría de dos tercios en cada caso, ya que supone una reforma de la Constitución.