El Congreso de Estados Unidos debería aceptar nuevos aumentos de los ingresos tributarios en la próxima ronda de negociaciones para reducir el déficit fiscal si espera que el presidente Barack Obama firme un acuerdo, dijo en una entrevista el principal asesor económico del mandatario, Gene Sperling.

La Casa Blanca y el Congreso están tratando de llegar a un terreno común que les permita postergar una serie de medidas de austeridad para que el Gobierno pueda seguir financiándose, mientras buscan achicar el déficit presupuestario en el largo plazo.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, descartó un aumento de ingresos como parte de cualquier acuerdo, pero Sperling indicó que una parte significativa debe provenir de impuestos más altos.

"El presidente no está sugiriendo que en esta próxima ronda de reducción de déficit pase todo por los ingresos", aclaró Sperling.

Republicanos y demócratas suscribieron un convenio la semana pasada para suavizar un paquete de medidas de austeridad previsto para entrar en vigencia a inicios de este año, que amenazaba con volver a sumergir la economía en una recesión.

Sin embargo, ese acuerdo solo postergó las medidas más severas, como recortes del gasto público en defensa y educación, por dos meses. Además, en marzo vence una medida temporal que si no se prolonga podría generar serios problemas presupuestarios para el Gobierno como en 1995 y 1996.

Algunos republicanos insisten en que las negociaciones para reducir el déficit ahora se vinculan con un debate sobre la autoridad del Tesoro para prestar más dinero.

Sperling arremetió contra los republicanos por utilizar el límite de deuda como una pieza de intercambio en las negociaciones.

El asesor de la Casa Blanca señaló que los republicanos ya mostraron su disposición a permitir una mejora de la recaudación, eliminando excepciones impositivas vigentes a los ciudadanos más ricos y no tanto a través de un alza tributaria.