La emisión del bono samurái que realizó el gobierno mexicano por casi 1,000 millones de dólares en el mercado japonés demostró la confianza que tienen los inversionistas sobre la solidez de la economía mexicana, afirmó el especialista de MetAnálisis, Mario Copca.

Y esta misma confianza terminará por diluir para México la escalada de aversión al riesgo que prevalecerá en el contexto internacional, confió.

Destacó que los inversionistas sí han estado discriminando el riesgo de los mercados emergentes, donde México ha sido bien identificado.

Para muestra está el registro de la inversión de cartera que durante el primer trimestre del año resultó el más elevado desde que el Banco de México contabiliza estas estadísticas. Al cierre de marzo se registró el ingreso de 15,841 millones de dólares al mercado accionario.

EU PRESIONA AL PESO

En tanto, la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, afirmó que está bien claro que la alta aversión al riesgo actual es generada por la crisis de deuda de España y por los datos malos que arrojó el desempleo de Estados Unidos.

La alta aversión al riesgo no tiene nada que ver con factores internos. Por lo anterior, las tasas de interés en México no se han incrementado a diferencia de otros países donde han alcanzado niveles récord , aclaró.

En cambio, la presión que está ejerciendo la turbulencia financiera europea se está reflejando en la trayectoria de depreciación que trae el peso y que se exacerbó el viernes con los datos poco favorables referentes a la economía de Estados Unidos, que es en definitiva lo que más afecta a la cotización, precisó Rodolfo Campuzano de Invex Banco.

El tipo de cambio fix del Banco de México al cierre de la jornada del 1 de junio cerró con una paridad de 14.39 pesos por dólar, lo que lleva a una depreciación semanal de 2.71%, estimada por Signum Research, y que genera una depreciación acumulada en lo que va del año de 3.21 por ciento.

ESTRÉS ENTRE INVERSIONISTAS

El economista de Barclays Capital, Piero Ghezzi, advirtió que en la última semana de mayo quedó claro que no es Grecia el único problema que preocupa a los inversionistas.

La vulnerabilidad de España, el riesgo de una corrida mayor de capitales del sector bancario español, así como el riesgo político de las elecciones en Grecia son factores para el estrés en el que han operado los inversionistas, precisó.

Los economistas de Signum Research y de MetAnálisis esperan que continué la presión sobre el peso mientras la situación de Europa no alcance nuevamente la estabilidad.