La confianza de los consumidores mexicanos hiló en junio pasado su cuarto mes a la baja, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el sexto mes del año, el Indicador de la Confianza del Consumidor se ubicó en 44.2 puntos, con cifras desestacionalizadas. Esto significó una reducción de 0.6 puntos respecto al mes previo.

Si bien el indicador registró su cuarto mes consecutivo de retrocesos, lo hizo en menor medida; en marzo, cuando empezó la moderación de la confianza, retrocedió 1.5 puntos; en abril, 1.1 puntos, mientras que en mayo la disminución fue de 1.2 puntos.

Estrategas de Monex refirieron que el indicador se vio afectado por un creciente entorno de incertidumbre sobre las condiciones externas e internas que pudieran afectar el desempeño económico del país, como los recortes al crecimiento del Producto Interno Bruto, así como los efectos de las medidas de austeridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

“A ello se suman las mayores preocupaciones en torno a la desaceleración de la economía global, pues las tensiones comerciales entre Estados Unidos y otros países han generado un ambiente de mayor cautela para los inversionistas”, agregaron.

Por su parte, economistas de Banorte refirieron que el retroceso en la confianza “no fue consistente con la reciente y alta correlación” que había presentado con el sentimiento político, medido a través de la aprobación presidencial, en meses pasados, en los cuales parecía que el gobierno perdía popularidad.

Destacaron que, en junio, las encuestas de aprobación presidencial mostraron un buen comportamiento, lo que pudo deberse al apoyo popular tras la amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos.

“Creemos que un impacto negativo adicional estuvo limitado por la pronta solución de esta situación, a pesar de que se mantiene un riesgo latente. En este sentido, otros eventos pudieron haber impactado el sentimiento (de la confianza), como los cambios a la calificación y perspectiva de la deuda soberana del país por dos agencias, entre otros”, indicaron.

Hacía adelante, ante el entorno de incertidumbre, los analistas consideraron que la confianza de los mexicanos podría seguir con retrocesos, o bien, crecer marginalmente.

Pese a la disminución, la confianza del consumidor se mantiene en niveles altos desde julio del año pasado, cuando logró rebasar 40 puntos y ubicarse en 42.5 puntos tras conocerse los resultados de la elección presidencial. En comparación anual, registró un crecimiento de 6.7 puntos.

Moderan expectativas

En el reporte del Inegi, elaborado en conjunto con el Banco de México, el rubro que presentó un mayor retroceso fue el referente a la situación económica del país esperada dentro de un año. Este componente retrocedió 2.0 puntos respecto al mes previo. Con ello, sumó cuatro meses a la baja.

Asimismo, las posibilidades de compra de los integrantes del hogar disminuyeron 1.5 puntos, mientras que la situación económica esperada para los miembros del hogar se deterioró en 0.7 puntos.

En tanto, la perspectiva de la situación económica actual del país mejoró en apenas 0.5 puntos, mientras que la situación económica actual de los miembros del hogar avanzó sólo 0.1 puntos.

Menos vacaciones

En los indicadores complementarios, las posibilidades económicas para salir de vacaciones en los siguientes 12 meses retrocedió 3.1 puntos en el mes, ubicándose como el componente con un mayor deterioro en junio.

Asimismo, las posibilidades de ahorro de los integrantes de la familia disminuyeron 2.8 puntos respecto al mes previo, mientras que las condiciones económicas para ahorrar el siguiente año retrocedieron 0.9 puntos.