La confianza de los consumidores mexicanos disminuyó por quinto mes consecutivo, en julio, de acuerdo con el reporte en conjunto del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Banco de México (Banxico).

En el séptimo mes del año el Indicador de la Confianza del Consumidor se ubicó en 43.0 puntos, lo que significó una disminución mensual de 0.6 puntos, con datos ajustados por estacionalidad.

En comparación con el mismo mes del año pasado, la confianza del consumidor no mostró avance o retroceso alguno. En julio del 2018, tras el proceso electoral, el indicador empezó a mostrar avances importantes, alcanzando en febrero pasado su nivel más alto, de 48.6 puntos.

Estrategas de Banorte prevén que la confianza siga disminuyendo, pese a factores positivos como el comportamiento favorable de la inflación, la estabilidad del peso y el aumento al salario mínimo.

“Creemos que el retroceso en el indicador podría estar más relacionado a la fuerte desaceleración en la actividad económica y su efecto en el ritmo de creación de empleos formales que, en conjunto con niveles elevados de incertidumbre, tanto en el frente global como local, están más que compensados por los factores mencionados”, indicaron en su reporte.

Además, no descartaron que este entorno pueda debilitar, aún más, la aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador, con lo que se podría contaminar a otros componentes, como las expectativas futuras del país. “Continuamos observando una fuerte correlación entre la confianza y la aprobación neta del presidente, sugiriendo bajas adicionales hacia adelante”.

Cabe destacar que, a partir del próximo mes, el Banxico y el Inegi dejarán de actualizar el Índice de Confianza del Consumidor, con lo cual sólo quedará actualizado el indicador.

Contracción generalizada

Al interior del reporte, se puede observar que el retroceso del indicador se debió a que sus cinco componentes registraron retrocesos durante el mes. El componente que mostró un mayor deterioro fue el que se refiere a las posibilidades de compra, las cuales disminuyeron 0.9 puntos frente al mes previo. Con ello, hiló también cinco meses de retrocesos.

Asimismo, la perspectiva económica del país dentro de un año cayó 0.8 puntos; la situación económica en el momento actual del hogar se deterioró 0.6 puntos; la situación económica actual del país disminuyó en 0.5 puntos, y la situación económica esperada para los miembros del hogar retrocedió 0.1 puntos.

“En retrospectiva, esperábamos cierto impulso al componente del poder adquisitivo ante menores niveles de inflación, así como la relativa fortaleza del tipo de cambio en conjunto con una estacionalidad favorable asociada al periodo vacacional, lo que no se materializó”, señaló Banorte.

Inversión y consumo, con cautela

“La incertidumbre sobre el sector privado se extiende sobre la inversión y el consumo, que se mantienen más cautelosos. Esto aunado a la contracción del gasto público en sectores prioritarios que están ocasionando una desaceleración más fuerte de la actividad económica”, refirió por su parte Invex.

Lo anterior se puede observar en los indicadores complementarios de la confianza del consumidor, de los cuales ocho de los 10 también sufrieron retrocesos en el periodo.

La posibilidad de comprar, construir o remodelar una casa en los próximos dos años cayó 2.2 puntos en comparación mensual, mientras que las posibilidades actuales de compra de ropa, zapatos y alimentos retrocedieron 1.3 puntos.

En lo que respecta a las posibilidades de salir de vacaciones disminuyeron 0.9 puntos; la perspectiva de la situación del empleo retrocedió 0.7 puntos; la situación económica personal actual bajó 0.5 puntos; las condiciones para ahorrar en el futuro, 0.4 puntos; las posibilidades actuales de ahorrar, 0.3 puntos, mientras que la situación económica personal actual, 0.2 puntos.

Tan sólo los rubros del comportamiento de precios en los siguientes 12 meses y la planeación de la compra de un auto en los siguientes dos años avanzaron 0.9 y 0.1 puntos, respectivamente.

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