La confianza de los consumidores en Estados Unidos cayó más de lo previsto en marzo a causa de la pandemia de coronavirus, y registró su cuarta mayor baja en medio siglo, según estimaciones de la Universidad de Michigan divulgadas el viernes.

El índice perdió 11.9 puntos porcentuales en marzo, a 89.1 puntos desde 101 que registraba en febrero, luego de que millones de personas se quedaron sin empleo por el cierre de comercios para intentar contener la expansión del virus. Sobre marzo del 2019, la caída es de 9.5 puntos.

La caída más importante de este indicador se produjo en octubre del 2008 durante la crisis financiera global (12.7 puntos). Fue el mayor desplome mensual en el índice desde octubre del 2008, un mes después de que estallara la crisis financiera.

El índice mide el nivel de confianza de los consumidores en la actividad económica. Se trata de uno de los principales indicadores, ya que puede predecir el gasto de los compradores, que es una parte importante en el total de la actividad económica. Lecturas superiores apuntan un consumo optimista.

Por otro lado, el gasto del consumidor registró un incremento moderado en febrero, pero se prevé que el impulso se desvanezca rápidamente en los próximos meses, ante el brote de coronavirus.

El Departamento de Comercio dijo el viernes que el gasto del consumidor, responsable por más de dos tercios de la actividad económica del país, subió 0.2% el mes pasado tras el alza del mismo margen en enero.

EU promete entrega rápida de efectivo

El gobierno de Donald Trump se comprometió el viernes a enviar ayuda financiera rápidamente a los estadounidenses afectados por la crisis del coronavirus, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, un día después de conocerse la cifra récord de solicitudes por desempleo.

"Los estadounidenses necesitan ese dinero ahora, no pueden esperar a que el gobierno tome tres o cuatro o seis meses", dijo Mnuchin a la cadena Fox Business, y agregó que espera que los depósitos directos de efectivo estén disponibles en tres semanas.

El proyecto de ley aprobado por el Senado incluye disposiciones para ayudar a los hogares: un cheque de 1,200 dólares por persona, siempre y cuando su ingreso por año no supere 75,000 dólares, y un cheque por 2,400 dólares para las parejas casadas que ganan hasta 150,000 dólares anuales. También prevé asignar 500 dólares por niño a estas personas.

El objetivo es estimular el gasto y revivir la economía enfrentada a una recesión debido a la detención masiva de las actividades y el confinamiento en casa de casi la mitad de la población.

Mnuchin habló tras la publicación de cifras del Departamento de Trabajo que indican que en la semana finalizada el 21 de marzo las solicitudes de subsidio por desempleo alcanzaron 3.3 millones, la cifra más alta registrada en la historia del país.