La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara Baja aprobó el dictamen con el que se pone fin a 109 fideicomisos, de los cuales casi 80% están dirigidos a Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI). Aunque la oposición calificó como una simulación las reuniones de parlamento abierto y la voz de los ciudadanos que acudieron a expresar sus motivos para no eliminar los recursos, los militantes de Morena, respaldados por el Partido Verde, lograron aprobar el proyecto.

La diputada Sonia Rocha Acosta, del PAN, declaró a El Economista: “Con qué cara Morena va a voltear a ver a todos estos investigadores, les quitan el sueldo para generar ciencia y dar soluciones a temas como la emergencia sanitaria; es una incongruencia”.  

Consideró que con la reforma se da la espalda a jóvenes talentosos y preparados de los centros públicos de investigación y universidades públicas.

Agregó que hubo “una gran cantidad de cartas de academias y organizaciones científicas dando argumentos sólidos de porqué el recurso de los fideicomisos es indispensable. En política la forma es fondo, incluso los coordinadores parlamentarios estuvieron en la discusión de los fideicomisos de ciencia y tecnología, porque es fundamental, con esto estamos diciéndole a los mexicanos que los argumentos no cuentan”.

Por su parte, el diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo, coordinador de Movimiento Ciudadano, aseguró que previamente en parlamento abierto se habían realizado acuerdos sobre los fondos, no obstante, “una vez que el titular del Ejecutivo (federal) mostró inconformidad, porque sólo iban a dictaminarse 10 a 12 fideicomisos, se tiró todo a la basura”.

Dijo que “el propio coordinador de Morena (Mario Delgado) cuestionó a la directora de Conacyt (María Elena Álvarez-Buylla) si estaba de acuerdo en desaparecer los fideicomisos. Ella dijo: ‘por ningún motivo puedo estar de acuerdo en que desaparezcan porque le van a generar un problema mayúsculo al país’”.

El diputado Pedro Pablo Treviño, del PRI, hizo hincapié en que al eliminar los fideicomisos de CTI se quedarían sin recursos 26 centros públicos y el Cinvestav, además de centros de innovación que unen fondos de iniciativa privada, estatales y federales, así como la inversión extranjera que cae en estos centros, que generan riqueza intelectual.

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