Ante la necesidad de incrementar los ingresos para cumplir con la meta de recaudación del 2016, las autoridades fiscales realizarán el siguiente año más de 3,000 querellas por evasión fiscal y lavado de dinero, alertó Arturo Urbina, especialista independiente en derecho fiscal.

México tiene un problema de caja muy importante, la frialdad de los números estimados en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) del 2016 habla de la magnitud del problema; el fisco nunca va a perder ingresos , sentenció.

Durante la realización del Foro Riesgo Penal y Económico por Defraudación Fiscal y Lavado de Dinero, donde El Economista fue media partner, Urbina opinó que el presupuesto del 2016 es irreal. Para que el fisco el siguiente año cumpla con la meta recaudatoria de 2.4 billones de pesos de ingresos tributarios, no dudará en utilizar todas sus facultades.

El especialista estimó que de acuerdo con las proyecciones la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para el 2016 se espera recaudar alrededor de 1 billón de pesos por acciones contra la evasión fiscal, que en el presupuesto estarían acotados en el rubro de productos y derechos.

El procurador fiscal de la Federación anunció que en el 2016 se realizarán 2,000 querellas contra evasores fiscales por el uso de outsourcing fraudulento y por la compra-venta de facturas apócrifas, pero no hay duda de que la cifra puede llegar a 3,000 querellas , alertó.

Una querella, explicó, es el deseo del fisco de que se persiga penalmente una actividad ilícita con ayuda de la Procuraduría General de la República con el fin de que se castigue penalmente a los defraudadores, es decir, es donde termina la función de la autoridad fiscal.

A nivel nacional (del universo de 3,000 querellas que se realizarán en el 2016) se realizarán en promedio de 60 a 100 litigios por cada entidad federativa; en Tlaxcala serán muy bajas, pero en Nuevo León podría superar la cifra.

Bajo este orden de ideas, argumentó que ante la baja de ingresos petroleros, la volatilidad en el tipo de cambio y ante el rechazo en el incremento de impuestos, el fisco tendrá que sacar ingresos hasta por debajo de las piedras y sobre todo con ayuda de los evasores.

La evasión fiscal es una problemática que ya ha sido detectada desde el 2010, a los evasores ya los tienen bajo la lupa e identificados desde hace cinco años; generar miedo entre los contribuyentes es una forma fácil para tener control sobre ellos , declaró.

El especialista en derecho fiscal sentenció que tal como pasó en la época de Francisco Gil Díaz (como secretario de Hacienda), a partir del 2016 ya no sólo se generará un terrorismo fiscal entre los artistas y cantantes, sino también entre las multinacionales, grandes empresarios, hoteleros, entre otros.

Se habla de que el universo de evasores por la compra de facturas falsas y esquemas de outsourcing fraudulento es de más de 100,000 personas, el universo de evasores es inmenso. La venta de facturas falsas es un gran negocio que deja pérdidas anuales de 500,000 millones de pesos, incluso se habla de traficar con ellas , declaró en entrevista.

Informalidad y elusión fiscal, talón de aquiles

José Manuel Velderrain, socio director de Velderrain Sáenz y Asociados, evidenció que en la actualidad México carece de ingresos tributarios, por ende hay una gran necesidad de conseguir más recursos, y para ello el fisco puede aliarse de todas las herramientas a su alcance.

En México los ingresos tributarios como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) continúan siendo muy bajos (18.8%), debido a que la informalidad, la elusión y evasión fiscal sigue generando un hueco en el erario público , acotó.

Los especialistas concuerdan en que en el 2016 habrá una situación preocupante para las finanzas públicas, ya que los ingresos petroleros siguen cayendo; sin embargo, hay una luz al final del túnel con las herramientas que le brindó la reforma fiscal al Servicio de Administración Tributaria (SAT).

La reforma fiscal le dio nuevas herramientas al SAT a fin de incrementar su capacidad recaudatoria con la ayuda de las listas negras, sus cruces de información, las auditorías electrónicas y la detección de las actividades vulnerables del lavado de dinero , concluyó Enrique Velderrain, socio de la misma firma fiscal.

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