En las últimas semanas los mercados de las principales economías emergentes han empezado a recuperarse. Los mercados emergentes, que el año pasado se derrumbaron, han repuntado en las últimas semanas en medio de la recuperación de los precios de las materias primas y la confianza de que la Reserva Federal de Estados Unidos no subirá en el corto plazo las tasas de interés.

Este giro ha beneficiado a una serie de activos. Monedas como el peso mexicano y el rublo se han apreciado 7 y 13%, respectivamente, desde sus recientes mínimos frente al dólar.

Cerca de 5,000 millones de dólares ingresaron a los mercados de bonos de emergentes en los dos primeros meses del año, según el Instituto de Finanzas Internacionales.

El repunte de las últimas semanas, uno de los mayores de los mercados emergentes en periodos caracterizados por fuertes caídas de varios activos, se produjo pese a una desaceleración del crecimiento y altos niveles de endeudamiento en algunas de estas economías.

La disposición de los inversionistas a apostar a los países emergentes ilustra la búsqueda de los gestores de fondos de rentabilidades más atractivas en un momento en que los bancos centrales de Europa y Japón han llevado algunas tasas de interés a territorio negativo y los rendimientos de los bonos de EU y otras economías desarrolladas se ubican cerca de mínimos históricos.

También demuestra los riesgos de quedar al margen de un alza que los puede dejar muy rezagados respecto de sus pares y los índices de referencia. La gran mayoría de los inversionistas de mercados emergentes cree que los fundamentos no son positivos , reconoce Daniel Tenengauzer, director gerente de RBC Capital Markets. No obstante, si está gestionando un portafolio, no te puedes dar el lujo de darles la espalda. Los gestores están diciendo: ‘Aunque no me encanten los fundamentales, tengo que ingresar’ .

Algunos destacan que los mercados emergentes siguen siendo un campo minado, propenso a gigantescas salidas de fondos cuando los inversionistas cambian de parecer.

El crecimiento se ha frenado en la mayoría de las economías emergentes, afectado por el menor apetito chino por las materias primas.

A los inversionistas también les preocupan los altos niveles de deuda en dólares de los países en desarrollo, cuyo pago se ha encarecido ante el alza de esa divisa en los últimos dos años. Standard & Poor’s estima que las suspensiones de pagos de las empresas de los mercados emergentes aumentaron en el 2015 a sus niveles más altos desde el 2004.

El Banco de Pagos Internacionales calcula que los bonos denominados en dólares de compañías de mercados emergentes que no son bancos llegaron a 1.1 billones en el tercer trimestre del 2015, más del doble que siete años atrás.

Mientras tanto, China podría verse obligada a devaluar el yuan para contener la fuga de capitales o estimular la economía. Eso podría incentivar a otros países a devaluar sus divisas para seguir siendo competitivos en los mercados internacionales. Además, temas políticos nublan el panorama de países emergentes desde Sudamérica al sudeste asiático.

Por si esto fuera poco, si la Fed opta por subir las tasas de interés durante este año o el próximo, podría aumentar el atractivo de los bonos del Tesoro de EU frente a los activos de los mercados emergentes, que tienen rendimientos y riesgos más altos.