Sao Paulo.- Las asociaciones de centros comerciales y supermercados de Brasil prevén una desaceleración en el crecimiento de sus ventas tras un débil 2014, con ingresos que apenas seguirán el ritmo de la inflación y la apertura de comercios, mientras se deteriora la confianza del consumidor.

Las exiguas proyecciones para el 2015 refuerzan el sombrío panorama para los minoristas brasileños, ya que los impuestos más altos, la subida de las tasas de interés y el estancamiento del empleo dañan los presupuestos de las familias, contribuyendo a que algunos economistas predigan una recesión para el 2015.

La confianza del consumidor en Brasil cayó a su nivel más bajo en al menos una década, según un informe publicado el lunes por la Fundación Getulio Vargas (FGV), que comenzó a recopilar sus datos en septiembre del 2005.

El grupo de supermercados Abras calculó el martes que las ventas subirán 2% más que la inflación este año, que sería el avance más débil desde 2006.

Las ventas crecieron el año pasado 2.2% más que la inflación, por debajo del aumento del 2.5% proyectado por Abras en septiembre y su estimación del 3% al comienzo del año.

Abrasce, una asociación nacional de centros comerciales, proyectó un incremento de las ventas nominales de 8.5% en el 2015, algo por encima de la previsión promedio del 7% estimada en una encuesta de analistas hecha por el banco central.

La proyección de ventas anunciada el martes por Abrasce incluye 26 nuevos centros comerciales cuya apertura está proyectada para este año, reflejando un crecimiento del 5% desde el fin del año pasado.

Las ventas en los centros comerciales brasileños aumentaron 10.1% en el 2014, un año en el que los precios al consumidor se elevaron 6.4% y el número de centros comerciales creció en 4.8%, según Abrasce.

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