La estimaciones de crecimiento de la demanda mundial de granos se ubican en 50% del 2010 al 2030, situándose en 2,000 millones de toneladas anuales y del 2030 al 2050 aumentará nuevamente 50% para llegar a 3,000 millones de toneladas.

“El cambio climático, las prácticas insostenibles en la agricultura junto con cadenas de valor irresponsables afectarán la producción de cereales y de alimentos en general y ello detonará en inseguridad alimentaria”, así lo consideró Roberto Vega, Head Global Value Chain Strategic de Syngenta, durante el Foro Global Agroalimentario 2019.

Explicó que las personas con mayor inseguridad alimentaria viven en las áreas más pobres y marginales de Asia, África y América Latina, donde es probable que la degradación ambiental y el cambio climático exacerben las amenazas actuales a la seguridad alimentaria.

“La mayoría de las personas con inseguridad alimentaria vive en Asia, donde las altas tasas de pobreza y las grandes magnitudes de desastres afectan la seguridad alimentaria. En el África subsahariana, las comunidades con mayor inseguridad alimentaria viven en entornos altamente degradados donde el cambio climático podría aumentar las tasas de degradación”, explicó Roberto Vega.

Mencionó que en América Latina, la mayor inseguridad alimentaria generalmente vive en entornos urbanos y rurales pobres donde los desastres relacionados con el clima afectan las tendencias de pobreza e inseguridad alimentaria. 

“El análisis inicial realizado por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y el Centro Hadley del Met Office del Reino Unido muestra que los riesgos climáticos actuales y la inseguridad alimentaria se cruzan en las áreas más vulnerables del mundo: África occidental, África oriental, África meridional y Asia meridional. Esto se debe a una combinación de exposición a riesgos climáticos como inundaciones, sequías y tormentas, así como a altas tasas de pobreza y alta sensibilidad a los cambios climáticos”, dijo Vega.

Consideró que se requieren de diversas estrategias para enfrentar o minimizar los estragos de la actual y futura situación, y la transformación de los mercados: 

  1. Crecer más cultivos mientras se usa menos agua e insumos.
  2. Hacer frente al clima volátil, inundaciones y sequías.
  3. Satisfacer los gustos cambiantes de los consumidores.
  4. Satisfacer la creciente demanda de más comida a mayor calidad.
  5. Adoptar nueva tecnología.
  6. Inversión para hacer que la granja sea más productiva.
  7. Transmitir la pasión por la agricultura a la próxima generación.
  8. Proyecto.

Consideró la relevancia de ayudar a las granjas pequeñas y grandes a enfrentar los desafíos de la producción mundial de alimentos.

Explicó que Syngenta cuenta con colaboraciones estratégicas para promover el liderazgo de pensamiento con el Foro Económico Mundial, donde busca transmitir que la seguridad sostenible se debe dar de forma sostenible, destacando el importante papel de los pequeños productores en el logro de la seguridad alimentaria mundial y la necesidad de ayudarlos a mejorar la prosperidad rural.

Con las Naciones Unidas, promueve la adopción de prácticas de conservación y buenas prácticas de gestión de suelos en políticas y marcos de toma de decisiones mediante la creación de una red que vincula institutos de investigación y tomadores de decisiones clave a través de la academia de liderazgo de suelos.