En lo que es el recorte hasta ahora al nivel más bajo en las expectativas de crecimiento de la economía nacional para el 2019, Citibanamex redujo su estimación hasta 0.2% este miércoles.

Este movimiento a la baja se da en un contexto en el que otros organismos han actuado en la misma tendencia en los últimos días. Apenas la víspera el Fondo Monetario Internacional movió de 1.5 a 0.9% el estimado de crecimiento del PIB local. Unos días antes, Banorte también movió a 0.9% su expectativa.

Una nota especial del área de Estudios Económicos de Citibanamex indica que hay un estancamiento sin rebote a la vista.

“El crecimiento económico se estancó en la primera mitad del 2019. Ahora anticipamos que la economía en el segundo trimestre del 2019 haya registrado una contracción trimestral de 0.1%”, explica.

En este sentido, refiere que ha revisado a la baja sus pronósticos de crecimiento anual del PIB del 2019 y 2020, a 0.2 y 1.2% desde 0.9 y 1.5%, respectivamente.

Citibanamex explica que en contraste con las recesiones de los últimos 25 años, en esta ocasión no hay un choque económico externo significativo ni importantes desbalances financieros que tengan que autocorregirse.

“El escenario de bajo crecimiento que visualizamos es esencialmente resultado de factores locales”, enfatiza.

Datos duros

Pero ahí no queda. El banco con matriz estadounidense destaca que el rebote que se esperaba ver en el segundo trimestre nunca se materializó, además de que el empleo formal aumentó apenas en 289,000 durante la primera mitad del año, lo que implica el peor desempeño de este indicador desde la crisis del 2008-2009, cuando la creación neta de empleos fue negativa.

“La inversión se contrajo 2.1% anual en el periodo enero-abril 2019, y los espíritus animales continúan debilitándose de acuerdo con la más reciente encuesta mensual a empresas publicada por el Inegi. La caída en la producción industrial en mayo de 2.1% mensual fue particularmente extraordinaria dado que representó la caída mensual más pronunciada desde enero del 2009 y se observó de forma generalizada a nivel sectorial”, expone.

Citibanamex añade que los incrementos salariales en términos reales a lo largo del año y el todavía robusto crecimiento de las exportaciones manufactureras son de las pocas noticias económicas positivas durante el primer semestre del año.

Sin embargo, aclara, estos indicadores parecerían enfrentar riesgos en la segunda mitad del año, dado que las perspectivas para el empleo continúan debilitándose y la desaceleración en el sector manufacturero de Estados Unidos se hace más evidente.

“Efectivamente, parecería que el débil crecimiento está aquí para quedarse”.

Meta de superávit, círculo vicioso

El análisis de Citibanamex agrega que, ante estas condiciones, el objetivo del gobierno de alcanzar un superávit fiscal primario de 1% del PIB en el 2019 se torna un círculo vicioso.

“Dado que la economía crece bastante por debajo de lo que se proyectó originalmente, los esfuerzos de consolidación fiscal —que ya eran por sí mismos ambiciosos— implican una política fiscal altamente procíclica, lo que refuerza las preocupaciones sobre las perspectivas para el crecimiento económico. En el mediano plazo, no podemos descartar dinámicas de deuda perversas”, enfatiza.

Ésta es la quinta ocasión que Citibanamex revisa a la baja, desde noviembre del 2018, su estimado de crecimiento para México.

“Tal vez más importante sea que las razones delineadas sugieren que éste podría ser un periodo prolongado de crecimiento débil. Mientras que las tasas de crecimiento en México han sido modestas en el pasado reciente, nuestras proyecciones ahora implican circunstancias raramente vistas en los últimos 25 años”, indica.